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FAMILIAS BENDECIDAS EN CRISTO - Families Blessed in Chirst

Caracteristicas, Dificultades y Frutos de los Diez Mandamientos

Caracteristicas, Dificultades y Frutos de los Diez Mandamientos

TEMA / ESQUEMA – 02-09

 

Fecha: Domingo: 25 de Enero del 2009

Horario: De 07.00 p.m.  A 07.50 p.m.

 

Primer Bloque (12 minutos)

(Jorge) Bienvenidos queridos hermanos a su programa: (todos) FAMILIAS BENDECIDAS EN CRISTO, les saludan Jorge y Esperanza, miembros de la Comunidad Católica: BODAS de CANA un movimiento de Apostolado Laical.

(Esperanza) Nuestra misión es evangelizar matrimonios e hijos como base de la familia.

 

Hoy continuamos con “El Camino a la Felicidad Eterna”. Esta noche nos acompañan nuestros hermanos: Fernando y Mary Cervera con quienes compartiremos el Segundo Tema: “Características, Dificultades y Frutos de los Diez Mandamientos

(Jorge) Bienvenido al Programa Fernando   

(Esperanza) Bienvenida al programa Mary

 

Mary

Para iniciar el Tema de esta noche vamos a instruirnos con la Palabra de Dios: Evangelio de San Marcos: Mc 10, 17-21. (Leer de la Biblia)

 

Fernando

Creemos que la pregunta del joven rico resuena también en nuestros oídos: Maestro, ¿Qué he de hacer para conseguir la vida eterna? y la respuesta de Jesús igualmente: Cumple los mandamientos.

Maestro, todo eso lo he cumplido desde joven. Jesús lo miro con cariño y le dijo: Una cosa te falta: Con esta respuesta al joven rico, dispuesto siempre a “acumular”, incluso tratándose de meritos y practicas religiosas. Jesús nos quieren enseñar que la vida eterna no se asegura añadiendo, sino mas bien restando, vendiendo, dando, hasta quedar totalmente despojado, libre para el seguimiento.

“El Camino a la Felicidad Eterna” La salvación no es una conquista humana. Es un Don gratuito de la Misericordia Divina.

 

Jorge

Fernando

¿Por qué siguen siendo actuales los mandamientos a pesar de que Dios los reveló hace más de tres mil quinientos años?

 

Respuesta

El Decálogo, es decir, los diez mandamientos, a pesar que Dios los revelo hace mas de tres mil quinientos años siguen siendo actuales y queremos compartir con ustedes siete maravillosas razones:

 

  1. Son camino de vida, felicidad, realización personal. Los diez mandamientos no son diez caprichos que Dios nos ha impuesto para salvarnos. Son, por el contrario, el resumen de las diez grandes aspiraciones de la naturaleza humana, las diez condiciones que son necesarias para la plena realización de tu naturaleza y para el logro de tu felicidad.
  2. Son resumen y proclaman la ley de Dios. Todos tenemos un poco de miedo a la ley, como si con ella se restringiera algo que amamos mucho los hombres: nuestra libertad. Nadie quiere que se le pise o se le ponga trabas y límites a la libertad. Pero no debes olvidar que tu libertad no es absoluta, sino limitada. La libertad absoluta sólo la tiene Dios. Sólo Dios es la verdadera Libertad, como también es la Verdad absoluta, la Unidad perfecta, la Belleza incomparable.
  3. Son un don de Dios a la humanidad, para que conozcan su Santa Voluntad. No temamos a la ley. Una ley bien hecha no es la que nos restringe nuestros derechos, sino la que nos da la garantía de poder usar en pleno nuestros derechos y nuestra libertad.
  4. No son una carga; son un don. Y un don se recibe con las manos abiertas, se agradece, se disfruta y se comparte. No podemos despreciar un regalo. Sería una ingratitud imperdonable y un descaro sin nombre.
  5. Los mandamientos de la ley de Dios no son cadenas ni barreras: Son, más bien, caminos para disfrutar de la verdadera libertad, sin las más duras esclavitudes de nuestras pasiones desordenadas que nos conducen al pecado.
  6. La ley del Señor es suave para los humildes y los que aman con corazón abierto y sencillo. El Decálogo contiene una expresión privilegiada de la ley natural, esa ley que ha puesto Dios en el corazón de cada hombre, de todo hombre; y, por lo mismo, en tu corazón.
  7. El corazón humano ha sido esa piedra donde Dios quiso grabar los diez mandamientos. Por tanto, aunque han sido revelados por Dios a Moisés, sin embargo, son accesibles a la sola razón. Todos podemos conocerlos, pues nacemos con ellos grabados en el corazón. Basta que tengas inteligencia y los captarás perfectamente.

 

No podemos reducir los mandamientos a una serie de fronteras infranqueables, a unas defensas a las que no podemos tocar para no electrocutarnos, como sucede con la corriente eléctrica. No.

Queridos hermanos, los mandamientos son mucho más: Son caminos para realizarnos como familia, primero; y son las señales que evitan que nos salgamos de la carretera que nos conducen a la felicidad eterna.

¿Les parece poco: Que sigan siendo actuales a pesar de?

 

Esperanza

Mary

¿Qué características tienen los diez mandamientos?                                                                             

 

Respuesta 

Los diez mandamientos tienen las siguientes características:

 

Son inmutables: no pueden cambiarse. Nadie puede cambiarlos, pues los ha establecido Dios. Y cuando Dios dice una cosa, no la cambia por nada, pues es infinitamente sabio y perfecto. Son inmutables; perdurarán en el siglo XXI, XXX, LX, etc. Dios no cambia de opinión fácilmente; cuando da una norma, es tan perfecta que no puede cambiarla. Sería una contradicción en Dios.

Son absolutos: tienen carácter absoluto, no dan pie a ningún relativismo, ni a ningún tipo de ética de la situación.

A propósito del relativismo, el Santo Padre Benedicto XVI al iniciar su Pontificado dijo: “la dictadura del relativismo” Es la doctrina que dice que todo es relativo y depende del punto de vista de cada uno. No se puede aceptar esta doctrina, pues hay cosas y valores fundamentales, innegables y absolutos.

Los mandamientos no se pueden recortar, aminorar, rebajar. Otra cosa es ver si es materia grave o materia leve. Lo que fue pecado y estuvo mal ayer, será pecado hoy y mañana y siempre.

Son universales: es decir, valen para todos. Ninguno está exonerado de cumplirlos. Valen para el hombre de campo y de la ciudad, para el hombre instruido o menos instruido; para el niño, el joven y el adulto; para el europeo, africano, asiático, americano y para el hombre de Oceanía; para el que se encuentra en una isla perdida del Pacífico, como para quien vive en una gran metrópoli.

Son actuales: son para ayer, para hoy, para mañana. Son de ayer, de hoy y de siempre. Aunque los reveló Dios hace más de tres mil quinientos años, sin embargo siguen vigentes, actuales. Son para ti y para mí. No han pasado de moda. Nunca pasan de moda.

 

Segundo Bloque (12 minutos) Esperanza

Continuamos con nuestro programa: (Todos) FAMILIAS BENDECIDAS EN CRISTO, estamos tratando el tema: Características, Dificultades y Frutos de los Diez Mandamientos, nos acompañan Fernando y Mary. Trasmitimos desde las ondas de Radio Maria Perú: Un regalo de Dios para su pueblo.

 

Fernando

¿Por qué nos cuestan los mandamientos?

 

Respuesta

Nos cuestan por una sencilla razón: porque por culpa del pecado original estamos inclinados al mal, a lo más fácil, placentero, cómodo. Y los mandamientos ciertamente no estimulan a nada de esto. Los mandamientos apuntan a lo más noble que hay en nosotros: el superarnos, el subir la montaña de la perfección y la felicidad eterna.

 

Los diez mandamientos nos marcan una vereda por la que debemos caminar para llegar a la felicidad verdadera, a la realización personal, y esta vereda es estrecha, por momentos fatigosa, y siempre cuesta arriba.

¿Se atreverían a subir por ella?

Sólo los que aman y tienen voluntad se deciden a subir esta cuesta.

 

Además, cada mandamiento contrarresta tendencias desordenadas que todos llevamos dentro del corazón. Contrarresta y encauza dichas tendencias.

Yo les explicare sobre los 05 primeros y Mary lo hará con los 05 siguientes.

 

Por ejemplo:

El Primer Mandamiento: contrarresta ese deseo de curiosidad ante el futuro, de poseer las cosas materiales (El Joven rico), nuestro descanso, nuestro gozo, nuestros dioses. Encauza nuestro deseo religioso para que no caigamos en supersticiones, magias, adivinaciones... y tengamos a Dios como Único Señor y Dios, en quien creer, en quien confiar y a quien amar.

Segundo Mandamiento: contrarresta esa tendencia que el hombre tiene a jurar sin necesidad, sin reflexionar, a tomarse a la ligera sus compromisos y promesas que libremente hizo al Señor, a pronunciar el nombre de Dios sin conciencia y respeto, a blasfemar y protestar contra Dios, cuando le salen mal las cosas o Dios le prueba.

Tercer Mandamiento: contrarresta la tendencia a la pereza, a la desidia, a la ingratitud con Dios, a olvidarnos de Dios... a ese querer dar culto a Dios a tu manera, sin necesidad de venir a misa, por no saber qué celebras en cada misa.

Cuarto Mandamiento: contrarresta la tendencia a la ingratitud con quienes nos han dado la vida o nos han formado, la tendencia a la soberbia para con la autoridad, la insumisión y falta de humildad. Esto, para los hijos. Y para los papás, esa tendencia o a dejar hacer todo a sus hijos, o por el contrario, a estar encima todo el tiempo, sin educarle a la verdadera libertad y elección.

Quinto Mandamiento: contrarresta la tendencia al odio, a la malquerencia, a la envidia, a la crítica, egoísmo, a la revancha y venganza, a la violencia.

Mary

Sexto Mandamiento: contrarresta la tendencia a disfrutar de la sexualidad sin norma, sin medida, sin la finalidad para la que Dios destinó el sexo. ¿Para qué nos dio Dios el sexo? Es un don de Dios para que los esposos, dentro de un matrimonio maduro, fiel y estable, crezcan en el amor y traigan hijos a este mundo.

Séptimo Mandamiento: contrarresta la tendencia a quedarnos con lo que no es nuestro, y a tomar la justicia por nuestra propia mano. Y al mismo tiempo nos ayuda a regular el derecho a la propiedad privada.

Octavo Mandamiento: contrarresta la tendencia a mentir, consciente o inconscientemente, para salir al paso, llamar la atención, para evitar males mayores, por respeto humano; esa tendencia a curiosear secretos, a meterse en la vida de otros, a hacer juicios precipitados de los demás.

Noveno Mandamiento: contrarresta la tendencia a pensar cosas impuras, hacer castillos en el aire con estas cosas, a mirar y desear a la mujer o al varón que no te pertenece.

Décimo Mandamiento: contrarresta la tendencia a la avaricia, a los apegos a las cosas terrenas, a la envidia por las cosas de los demás.

 

Tercer Bloque (12 minutos) Jorge

Continuamos con nuestro programa: (Todos) FAMILIAS BENDECIDAS EN CRISTO, para aquellos que recién nos sintonizan estamos tratando el tema: Características, Dificultades y Frutos de los Diez Mandamientos, nos acompañan Fernando  y Mary. Trasmitimos desde las ondas de Radio Maria Perú: Una señal de amor en  tu hogar. Esperamos sus llamadas al teléfono de cabina: 470-7766 y al 0800-10-234 y participa con nosotros contestando a la siguiente pregunta:

¿Cuál de los mandamientos creen ustedes que es el que más nos cuesta cumplir en la actualidad que estamos viviendo?

 

Fernando

¿Qué frutos experimentamos al cumplir los mandamientos?

 

Respuesta

¡Benditos mandamientos! Quienes los viven, experimentan estos frutos suculentos:

  1. Te hacen libre y te liberan de tantas ataduras y esclavitudes.
  2. Te limpian tu corazón de deseos innobles.
  3. Te permiten dar a Dios lo que es de Dios, y a los demás lo que es de ellos.
  4. Te quitan los fardos innecesarios de tu mochila para que camines ágil hacia Dios.
  5. Gracias a los mandamientos podemos crear la civilización del amor, de la fidelidad, del respeto y de la justicia.
  6. Te llevan a la realización humana y cristiana. Tanta paz proporcionan al alma.
  7. Te hacen vivir la fraternidad entre todos.
  8. Pero sobre todo, pones contento a Dios tu Padre, tu Señor, y tu Amigo.

 

Queremos dejarles en claro una cosa, hermanos: El pecado no es, en absoluto, el centro de la Religión Cristiana. Es, para los creyentes, lo que las vallas para el corredor de obstáculos, lo que el trampolín para el saltador en piscina, algo que hay que conocer y superar.

 

Mary

Nosotros no somos sólo personas que huyen del mal y del infierno. Somos personas que suben y caminan hacia Cristo. Es Él quien nos interesa. Es Él nuestro centro.

Por eso, al irles explicando los diez mandamientos nos interesa, no tanto que no pequen, sino que lleguen a Cristo y que lo imiten, que se realicen como familia y como cristianos, que lleguen a la plenitud en su vida matrimonial, y que sean felices.

 

¿Cómo?

Cumpliendo los diez mandamientos, lograrán esto. Y además, vencerán el mal con el bien. Y los diez mandamientos son el bien que deben hacer en su vida para vencer el mal que nos invade, nos acosa y nos tienta.

 

Fernando

¡Benditos mandamientos!

Agradece a Dios el regalo de los diez mandamientos.

Defiéndelos siempre en tu medio ambiente, entre tus amigos, en tu vida.

Vive estos mandamientos con amor y cariño.

Es la mejor manera de demostrar a Dios que lo amamos.

 

Cúmplelos y llegarás a la vida eterna, donde Dios, nuestro Padre nos espera con los brazos abiertos para darnos el premio de su presencia, por haber cumplido su voluntad, manifestada en estos diez benditos mandamientos.

 

Cuarto Bloque (12 minutos) Jorge

Continuamos con nuestro programa: (Todos) FAMILIAS BENDECIDAS EN CRISTO, estamos tratando el tema: Características, Dificultades y Frutos de los Diez Mandamientos, nos acompañan Fernando y Mary. Trasmitimos desde las ondas de Radio Maria Perú: Mas que una Radio una bendición.

 

Mary

¿Es posible cumplir el Decálogo?

Respuesta (CCIC 441)

Sí, es posible cumplir el Decálogo, porque Cristo, sin el cual nada podemos hacer, nos hace capaces de ello con el don del Espíritu santo y con la gracia.

Fernando

¿Qué importancia da la Iglesia al Decálogo?

 

Respuesta (CCIC 438)

Fiel a la Escritura y siguiendo el ejemplo de Jesús, la Iglesia ha reconocido en el Decálogo una importancia y un significado fundamentales. Los cristianos están obligados a observarlo. (CCIC 440) El Decálogo obliga gravemente porque enuncia los deberes fundamentales del hombre para con Dios y para con el prójimo.

 

En un Hogar Católico debemos temer: La Biblia, el Catecismo de la Iglesia Católica y el Compendio a diferencia de otros libros que nos informan, estos nos forman y ayudan a conocer y defender con profundidad nuestra Fe.

 

Resumen del Catecismo de la Iglesia Católica (CIC)

1975 – 1986

Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica (CCIC)

438 - 441.

Encíclica: El Esplendor de la Verdad (Juan Pablo II)

95-97.

 

Oración – Salmo118
(Jorge)

Señor, que tu mano venga en mi socorro, pues he preferido tus preceptos. Señor, espero que me salves, pues tu ley hace mis delicias.

Que mi grito llegue hasta ti, Señor, por tu palabra dame inteligencia; que mi suplica llegue a tu presencia, líbrame conforme a tu palabra.

(Esperanza)

Señor, yo espero que me salves, pues he puesto en  practica todos tus mandamientos; Yo guardo todos tus decretos y los amo ardientemente; guardo todos tus preceptos y tus ordenes, tu conoces toda mi conducta.

(Fernando)

Señor, muchos son mis perseguidores y opresores, pues ellos no buscan tus decretos; defiende tu mi causa y líbrame, y haz que viva conforme a tu promesa. Los poderosos me persiguen sin razón, pero mi corazón acata tu palabra.

(Mary)

Señor, tu justicia es la justicia definitiva, y tu ley es la verdad. Me aplasta la angustia y la opresión, pero tus mandamientos hacen m i delicias; tus decretos son justicia eterna, hazme inteligente y viviré.

(Todos)

Señor, te llamamos con todo el corazón; respóndenos, Señor pues queremos guardar todos tus decretos; nosotros te llamamos; sálvanos y guardaremos tus decretos.

Somos tus siervos, danos inteligencia para que aprendamos tus decretos.

Señor ayúdanos, ya es hora de actuar: se ha violado tu ley; por eso amamos tus mandamientos más que al oro fino; por eso encontramos justos todos tus preceptos y odiamos el camino de la falsedad.

(Jorge) Gracias Fernando por su participación. (Esperanza) Gracias Mary por haber estado con nosotros.

Queridas Familias: Si necesitan copia escrita del Tema, si quisieran hacernos alguna cualquier consulta o hacernos llegar sus sugerencias por favor llámennos al Teléfono: 275-0252 de Lunes a Viernes (Horario de Oficina de: 09.30 a.m. a 06.30 p.m.) o escribanos al correo: familiasbendecidasencristo@hotmail.com; para nosotros será un placer los atenderemos.

No se pierdan nuestro próximo programa el domingo:  08 de Febrero del 2009 de 07.00 p.m. a 08.00 p.m. en el cual estaremos tratando el Tema 03: Primer Mandamiento: “Amarás al Señor tu Dios y a Él solo adorarás” – 1ra. Parte.

Los Diez Mandamientos ¿Que son?

Los Diez Mandamientos ¿Que son?

TEMA / ESQUEMA – 01-09

 

Fecha: Domingo: 11 de Enero del 2009

Horario: De 07.00 p.m.  A 07.50 p.m.

 

Primer Bloque (12 minutos)

(Fernando) Bienvenidos queridos hermanos a su programa: (todos) FAMILIAS BENDECIDAS EN CRISTO, les saludan Fernando y Mary, miembros de la Comunidad Católica: BODAS de CANA un movimiento de Apostolado Laical.

(Mary) Nuestra misión es evangelizar matrimonios e hijos como base de la familia.

 

Hoy queremos llegar a sus hogares con un mensaje muy importante. Nuestros invitados de esta noche son nuestros hermanos: Jorge y Esperanza Neira con quienes compartiremos: Los Diez Mandamientos ¿Qué son?, Primer Tema de una serie de charlas a las que hemos denominado: “El Camino a la Felicidad Eterna

(Fernando) Bienvenido al Programa Jorge   

(Mary) Bienvenida al programa Esperanza

 

Deuteronomio 10, 12-13. (Leer de la Biblia)

Esta lectura que acabamos de escuchar esta enmarcada por una doble y exigente invitación a amar a Dios y a cumplir sus mandamientos.

Se trata de un programa completo para alcanzar la paz y la tranquilidad que tanto necesitamos para nuestras almas, para nuestras familias, para nuestras instituciones, para el Perú

 

Introducción: Fernando

En el Evangelio de San Mateo 19, 16-19: “Un joven se acerco y le pregunto: Maestro, ¿que debo hacer de bueno para conseguir la vida eterna?”

Jesús le contesto: primero invocando la necesidad de reconocer a Dios como “el único Bueno”, como el bien por excelencia y como la fuente de todo bien. En segundo lugar le declara: “Si quieres entrar en la vida guarda observa los mandamientos”

 

Jorge

¿A que mandamientos se referia Jesus?

Respuesta

 

Exodo 20, 1,17; Deuteronomio 5, 6-21.

 

El Libro del Exodo capitulo 20 y Deuteronomio capitulo 5 nos hablan de la palabra decálogo.   

            

¿Qué significa decálogo?                                                                            

Respuesta 

 

Compendio del CIC 436

Decálogo significa las “Diez palabras” que recogen la Ley dada por Dios al pueblo de Israel durante la Alianza hecha por medio de Moisés (Ex 34, 28). El decálogo, al presentar los mandamientos del amor a Dios (los tres primeros) y al prójimo (los otros siete), traza, para el pueblo elegido y para cada uno en particular, el camino de una vida liberada de la esclavitud del pecado.

 

 

Segundo Bloque (12 minutos) Mary

Continuamos con nuestro programa: (Todos) FAMILIAS BENDECIDAS EN CRISTO, estamos tratando el tema: Los Diez Mandamientos ¿Qué son?, nos acompañan Jorge y Esperanza. Trasmitimos desde las ondas de Radio Maria Perú: Un regalo de Dios para su pueblo.

 

Esperanza

¿Qué son los diez mandamientos?

Respuesta

 

Los diez mandamientos son diez recetas que Dios nos ha dado para nuestro bien, para la felicidad eterna, aquí en la tierra, y sobre todo diez recetas para conseguir la felicidad para siempre y en el cielo.

¿Quieres ser feliz? Cumple los diez mandamientos.

Los mandamientos, son camino seguro de salvación eterna. Esta palabra, salvación eterna, nos queda grande y tal vez nos asuste. No temas: es la realidad más hermosa que existe. Nadie quiere perderse. Todos queremos salvarnos, no sólo aquí en la tierra, sino después de nuestra muerte.

Los mandamientos son semáforos que en nuestro camino hacia Dios nos indican lo que debemos hacer y lo que debemos evitar; nos señalan luz verde, luz roja, luz ámbar.

 

Todos sabemos lo que pasa cuando no se respetan las señales de transito: accidentes mortales, caos, lágrimas, muchas lágrimas. Pero si respetamos las señales, nos irá bien y sobre todo llegaremos a nuestro destino, sanos y salvos.

 

Jorge

¿Hoy día: es o no oportuno hablar sobre, los diez mandamientos?

Respuesta

 

En 1997, el expresidente soviético Gorbachev dijo lo siguiente: “ Hay que ayudar a la humanidad a cambiar la visión antropológica del hombre. Se necesita hacer la transición de la idea del hombre como rey de la naturaleza a la convicción que el hombre forma parte de ella. Necesitamos encontrar un nuevo paradigma que reemplace los vagos conceptos antropológicos. Esos nuevos conceptos se deberán aplicar a todo el sistema de ideas, a la moral y a la ética, y constituirán un nuevo modo de vida. El mecanismo que usaremos, será el reemplazo de los Diez Mandamientos, por los principios contenidos en esta Carta o Constitución de la tierra”.

 

En la ultima conferencia sobre la carta de la tierra en Johannesburgo se pidió quitar el Decálogo, los diez mandamientos, y se propuso otro decálogo nuevo.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      El decálogo que dio Dios a Moisés esta ya desfasado: “decían los grandes de la tierra” y sobre todo hiere  las sensibilidades de quienes no creen en Dios. Por tanto, “hagamos” otro decálogo que guste a todos un decálogo a la carta.

Para su conocimiento les damos a saber los principios o “mandamientos” de la carta de la tierra que deben sustituir el Decálogo. Los leeremos muy despacio, pues Dios  aquí esta descartado totalmente; queremos que anoten las frases o palabras ambiguas, que no sabemos lo que realmente significan y los comparen con el Decálogo que Dios le entrego a Moisés:

 

  1. Respetar la Tierra y la vida en toda su diversidad.
  2. Cuidar la comunidad de la vida con entendimiento, compasión y amor.
  3. Construir sociedades democráticas que sean justas, participativas, sostenibles y pacíficas.
  4. Asegurar que los frutos y la belleza de la Tierra se preserven para las generaciones presentes y futuras.
  5. Proteger y restaurar la integridad de los sistemas ecológicos de la Tierra, con especial preocupación por la diversidad biológica y los procesos naturales que sustentan la vida.
  6. Evitar dañar como el mejor método de protección ambiental y cuando el conocimiento sea limitado, proceder con precaución.
  7. Adoptar patrones de producción, consumo y reproducción que salvaguarden las capacidades regenerativas de la Tierra, los derechos humanos y el bienestar comunitario.
  8. Impulsar el estudio de la sostenibilidad ecológica y promover el intercambio abierto y la extensa aplicación del conocimiento adquirido.
  9. Erradicar la pobreza como un imperativo ético, social y ambiental.
  10. Asegurar que las actividades e instituciones económicas, a todo nivel, promuevan el desarrollo humano de forma equitativa y sostenible.
  11. Afirmar la igualdad y equidad de género como prerrequisitos para el desarrollo sostenible y asegurar el acceso universal a la educación, el cuidado de la salud y la oportunidad económica.
  12. Defender el derecho de todo, sin discriminación, a un entorno natural y social que apoye la dignidad humana, la salud física y el bienestar espiritual, con especial atención a los derechos de los pueblos indígenas y las minorías.
  13. Fortalecer las instituciones democráticas en todos los niveles y brindar transparencia y rendimiento de cuentas en la gobernabilidad, participación inclusiva en la toma de decisiones y acceso a la justicia.
  14. Integrar en la educación formal y el aprendizaje a lo largo de la vida, las habilidades, el conocimiento y los valores necesarios para un modo de vida sostenible.
  15. Tratar a todos los seres vivientes con respeto y consideración.
  16. Promover una cultura de tolerancia, no violencia y paz.

 

Tercer Bloque (12 minutos) Fernando

Continuamos con nuestro programa: (Todos) FAMILIAS BENDECIDAS EN CRISTO, para aquellos que recién nos sintonizan estamos tratando el tema: Las Diez Mandamientos ¿Qué son?, nos acompañan Jorge  y Esperanza. Trasmitimos desde las ondas de Radio Maria Perú: Una señal de amor en  tu hogar. Esperamos sus llamadas al teléfono de cabina: 470-7766. Participa con nosotros.

 

Esperanza

¿Por qué es necesario que hablemos de los diez mandamientos de la ley de Dios?

Respuesta

 

Hoy más que nunca es necesario y urgente hablar sobre los diez mandamientos de la ley de Dios, aunque no guste a algunos. Queremos  compartir con ustedes radio oyentes 07 motivos.

 

  1. ¿Quién va a parar esa ola de relativismo, escepticismo, agnosticismo ante las cosas de Dios?
  2. ¿Quién va a parar esa ola de corrupción, degeneración, malversación de fondos, mentiras, fraudes electorales, deshonestidades... olas que pretenden ahogarnos?
  3. ¿Quién va a parar esa ola de libertinaje, desenfreno, descaro pornográfico e indecencia en las películas?
  4. ¿Quién va a parar a esos médicos asesinos, a esos políticos inescrupulosos, a esos abogados comprados, a esos maestros y sacerdotes - pocos gracias a Dios - pedófilos?
  5. ¿Quién va a parar a esas parejas que sin estar casadas, ya están juntadas, viviendo bajo el mismo techo, en la misma cama, como si fueran esposo y esposa, y no se ruborizan, y no les importa lo que de ellos digan, pues “todos lo hacen”?
  6. ¿Quién va a parar a esas parejas ya casadas, que ante la primera dificultad y cambio de aire, ya prefieren dejar su pareja, sus hijos... y buscar otro compañero sentimental y afectivo, que le llene esa carencia que necesita?
  7. ¿Quién va a parar esa ola de narcotráfico, mafias, guerras, robos?

 

Jorge

¿Hay algo nuevo bajo el sol?

Respuesta

 

Nada nuevo hay bajo el sol: antes se había logrado que todo el mundo hablase de eutanasia, de buena muerte, de “muerte dulce” al referirse a la “aséptica” liquidación de un enfermo terminal, eso sí, con música de Beethoven de fondo.

 

  1. ¡Cómo no va a ser oportuno y necesario hablar o escribir sobre los diez mandamientos cuando hoy se llama al crimen abominable del aborto “interrupción del embarazo”!
  2. Digamos si es o no necesario y oportuno hablar o escribir sobre los diez mandamientos hoy, cuando ha aumentado el número de personas que cree en supersticiones, horóscopos, magia, consulta a adivinos... en vez de creer y confiar en Dios nuestro Padre
  3. Cuando hay muchos católicos a quienes les da lo mismo venir o no venir a misa... y no les pasa nada
  4. Cuando hay niños que protestan, insultan a sus padres o maltratan a sus profesores, faltan el respeto a sus mayores
  5. Cuando se están introduciendo leyes nuevas en las naciones contrarias a la ley de Dios: ley de salud reproductiva, que no es otra cosa que “vía libre” al aborto, a la promiscuidad, al sexo libre; la ley civil y religiosa del casamiento de homosexuales; la ley de la eutanasia y otros desmanes más.

 

Cuarto Bloque (12 minutos) Fernando

 

Continuamos con nuestro programa: (Todos) FAMILIAS BENDECIDAS EN CRISTO, estamos tratando el tema: Los Diez Mandamientos ¿Qué son?, nos acompañan Jorge y Esperanza. Trasmitimos desde las ondas de Radio Maria Perú: Mas que una Radio una bendición.

 

Esperanza

¿Qué más son los Diez Mandamientos?

Respuesta

 

Los diez mandamientos son camino de felicidad, de paz, de armonía, de serenidad, de amor, de limpieza, de honradez. Y sobre todo, son el modo de demostrar a Dios que de verdad le amas, le pones contento, y demuestras que eres su hijo bueno.

Hoy debe volver a resonar fuerte la voz de Dios que dice: “No tendrás otros dioses que yo”. “Amaras al Señor, tu Dios, con todo el corazón, toda tu alma y todas tus fuerzas y a Él sólo servirás” y “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

 

Es necesario, urgente, vital  que vuelvan a resonar los diez mandamientos de Dios:

 

  1. “Amarás a Dios sobre todas las cosas”.
  2. “No tomarás el Nombre de Dios en vano”.
  3. “Santificarás las fiestas”.
  4. “Honra a tu padre y a tu madre”.
  5. “No matarás”.
  6. “No cometerás actos impuros”.
  7. “No robarás”.
  8. “No dirás falsos testimonios ni mentirás”.
  9. “No desearás la mujer o el varón que no te pertenece...No consentirás pensamientos ni deseos impuros”.
  10. “No codiciarás los bienes ajenos”.

 

Y estos mandamientos dicen todo con claridad.

“No matarás”. No dice: “No interrumpirás el embarazo” o “No harás una selección sexual prenatal”. “No mentirás”. No dice: “No mentirás en algunas ocasiones”. “No cometerás adulterio”. No dice: “Cuando no te vaya bien con tu mujer, búscate otra”. “No robarás”. No dice: “No robarás al que no te roba”.

 

A ustedes padres de familia que participan en este programa, les invitamos a subir con nosotros al monte Sinaí con Moisés, para poder escuchar una vez más, con nuevos oídos interiores, estos diez mandamientos, para grabarlos en nuestra conciencia y en nuestro corazón.

¡Es Dios quién nos los ordenó! Y son para todos: cristianos, budistas, musulmanes, judíos, creyentes o ateos. Nadie está dispensado de ellos: El Papa, los sacerdotes, los presidentes, los reyes, los pobres y ricos, niños, adolescentes, jóvenes, adultos, ancianos. ¡Son para todos!

 

Estos diez mandamientos que les iremos explicando cada 15 días (Domingos) con claridad y mucho amor serán para todos nuestros queridos oyentes  de RADIO MARIA una montaña de oxígeno y una ráfaga de luz en la oscuridad, un punto de referencia y una sacudida moral en medio de nuestra buscada y confusa, pero comodísima ambigüedad.

Este es el código moral más antiguo de la humanidad y el único válido para construir: “Familias Bendecidas en Cristo”


El Papa Benedicto XVI el domingo 8 de enero de 2006 dijo: «Los mandamientos son un "sí" a un Dios que da sentido, en los primeros mandamientos; "sí" a la familia, cuarto mandamiento; "sí" a la vida, quinto mandamiento; "sí" al amor responsable, sexto mandamiento; "sí" a la solidaridad y a la responsabilidad social y a la justicia, séptimo mandamiento; "sí" a la verdad. Esta es la filosofía de la vida y la cultura de la vida que se hace concreta, posible y bella en la comunión con Cristo».

 

Queridas Familias Bendecidas en Cristo:

a)     ¿Quieren ser felices?

Cumplan los Diez Mandamientos

b)     ¿Quieren salvar su cuerpo y su alma?

Vivan los Diez Mandamientos con mucho amor.

 

En una Familia Católica debemos temer La Biblia, el Catecismo de la Iglesia Católica y el Compendio a diferencia de otros libros que nos informan, estos nos forman y ayudan a conocer y defender con profundidad nuestra Fe.

 

Resumen del Catecismo de la Iglesia Católica (CIC)

2075 – 2082

Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica (CCIC)

434 - 437.

 

Oración – Salmo 118.

(Fernando)

Señor: Dichosos los que con vida intachable siguen la ley del Señor. Dichosos los que cumplen sus preceptos y lo buscan sinceramente. Dichosos los que, sin cometer ningún mal siguen sus caminos.

Señor: encuentro más alegría en tus preceptos que en las riquezas. En tus normas tengo mis delicias, no me olvido de tu palabra. Señor: abre mis ojos para que contemple las maravillas de tu ley. Mis delicias son tus preceptos; tus normas, mis consejeros.

 

(Mary)

Señor: enséñame la senda de tus decretos y meditare en tus maravillas. Apártame del camino falso, dame el gusto por tu ley. Señor: déjame hablar con sinceridad pues confió en tus mandamientos. Mas vale para mi tu ley que todo el oro y la plata. Señor, yo se que tus mandamientos son justos. Que mi corazón cumpla íntegramente tus normas. Por tus mandamientos subsiste todo hoy, porque todo esta a tu servicio.

 

(Jorge)

Señor: ¡Cuando amo tu ley!  Sobre ella medito todo el día. No me desvió de tus mandamientos, pues tú me has instruido.

Señor: tus preceptos son por siempre mi herencia y la alegría de mi corazón. Yo soy tu servidor, instrúyeme para que aprenda tus preceptos. Los que aman tu ley gozan de paz abundante, nada los hace tropezar.

Señor: que mi lengua proclame, tu promesa, porque son justos tus mandamientos.

 

(Eperanza)

Que yo viva para alabarte, que tus mandamientos me ayuden. Si voy perdido como oveja extraviada, ven en busca de tu siervo, porque no he olvidado tus mandatos.

 

(Todos)

Señor, amo tus mandamientos, grábamelos a fuego en mi corazón. Que los viva con alegría, pues son camino para amarte y son también camino de felicidad y realización personal.

(Fernando) Gracias Jorge por su participación. (Mary) Gracias Esperanza por haber estado con nosotros.

Queridas Familias: Si necesitan copia escrita del Tema, si quisieran hacernos alguna cualquier consulta o hacernos llegar sus sugerencias por favor llámennos al Teléfono: 275-0252 de Lunes a Viernes (Horario de Oficina de: 09.30 a.m. a 06.30 p.m.) o escribanos al correo: familiasbendecidasencristo@hotmail.com; para nosotros será un placer los atenderemos.

No se pierdan nuestro próximo programa el domingo: 25 de Enero del 2009 de 07.00 p.m. a 08.00 p.m. en el cual estaremos tratando el Tema 02: “Características, Dificultades y Frutos de los Diez Mandamientos”

 

ORACION

¿Qué es la Familia?

 

Familia es, comunión de personas, siendo el

Amor, su vocación fundamental; y el

Matrimonio, el Sacramento en que esta fundada.

Invoquemos en Familia

La presencia del Espíritu Santo y con su ayuda

Iniciemos una nueva jornada:

Amándonos, respetándonos y sobre todo

Siendo Familias unidas a Jesús y Maria, que reciben la

 

Bendición de la Santísima Trinidad, verdaderas

Escuelas de fe y oración.

Nuevas Familias que luchan por la

Defensa y el respeto de la vida, que

Evangelizan y educan con su presencia,

Con el Amor que Dios ha derramado en sus corazones,

Inspiradas por la Sagrada Familia de Nazaret,

Dentro y al interior de su Iglesia Domestica, que están

Atentas como Maria y llenas de una

Sabiduría Divina.

 

Ejemplo de Unidad, Amor y Vida, cuya Buena

Nueva es manifestar que Dios es el Camino, la verdad y la Vida

 

Comunicando que es nuestro único Señor y Salvador,

Renovemos la Familia: “Evangelizándola”. En nuestras manos esta

Iniciar un Nuevo Ciclo Familiar en la Comunidad: “Familias

Seguidoras de Cristo, Bendecidas por Cristo,

Testigos, discípulos y Misioneras de Cristo, y

Objetos de su Bendición y Protección.

 

 

Feceva

01 de Enero del 2009.

Resumen del Decalogo

Resumen del Decalogo

DIEZ CLAVES PARA VIVIR ETERNAMENTE                                                                             

Resumen del Decálogo

“AMARÁS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSASY AL PRÓJIMO COMO A TI MISMO”

Es propio de los maestros resumir su pensamiento en pocas máximas o sentencias, aunque después expliciten su contenido y sus consecuencias de mil maneras y con mil ejemplos. Tal es tambiénla llamada “pedagogía de Dios” en la Biblia. Y tal es también la pedagogía de Jesucristo, que lleva a su plenitud la ley antigua.

Jesús reafirma el Decálogo y lo completa y perfecciona con el “nuevo Decálogo”, las ocho bienaventuranzas, proclamadas también desde una montaña santa. Te aconsejo que leas todo el sermón de la montaña, que encontrarás en san Mateo, capítulos 5, 6 y 7.

¿Cómo completó Jesús el Decálogo?

No tanto en nuevos mandatos, sino en la profundidad de lo que significaban dichos mandatos. Si quisiera resumirte lo que Jesús añade y perfecciona como ley nueva, siguiendo al doctor Isidro Gomá cuando comenta el evangelio según san Mateo, te diría lo siguiente:

a)   De “no matar” del Decálogo antiguo, Jesús pide “no tener rencor” (Mateo 5, 21-26). ¡Vaya avance!

b)  De “no cometer adulterio”, Jesús apunta e invita a la castidad de corazón (Mateo 5, 27-30). Jesús afina y apunta al sagrario de la interioridad.

c)   De la reglamentación de la práctica del “repudio”, Jesús llama a la indisolubilidad del matrimonio (Mateo 5, 31-32), como fue el plan de Dios al inicio de la creación.

d)   Del respeto a los juramentos, a la absoluta sinceridad del lenguaje cristiano (Mateo 5, 33-37): o si o no; todo lo que no sea esto, procede del mal.

e)  Del rigor justiciero frente a las injurias, a la abnegación positiva y generosa en aceptarlas (Mateo 5, 38-42), alegrarse y poner la otra mejilla.

f)    Y de un amor al prójimo bajo condiciones, a la caridad universal, para imitar a Dios (Mateo 5, 43-48) que ama a malos y buenos, justos e injustos.

Dice el Catecismo de la Iglesia católica en el número 1968: “La Ley evangélica lleva a plenitud los mandamientos de la Ley. El sermón de la montaña, lejos de abolir o devaluar los preceptos morales de la Ley antigua, extrae de ella sus virtualidades ocultas y hace surgir de ella nuevas exigencias: revela toda su verdad divina y humana. No añade preceptos exteriores nuevos, pero llega a reformar la raíz de los actos, el corazón, donde el hombre elige entre lo puro y los impuros…, donde se forman la fe, la esperanza y la caridad, y con ellas las demás virtudes. El Evangelio conduce así la Ley a su plenitud mediante la imitación de la perfección del Padre celestial, mediante el perdón de los enemigos y la oración por los perseguidores, según el modelo de la generosidad divina”.

El Papa Juan Pablo II dejó escrito en su encíclica “El Esplendor de la Verdad” lo siguiente:
“Los mandamientos, recordados por Jesús a su joven interlocutor (el joven rico), están destinados a tutelar el bien de la persona humana, imagen de Dios, a través de la tutela de sus bienes particulares. El «no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio», son normas morales formuladas en términos de prohibición. Los preceptos negativos expresan con singular fuerza la exigencia indeclinable de proteger la vida humana, la comunión de las personas en el matrimonio, la propiedad privada, la veracidad y la buena fama.

Los mandamientos constituyen, pues, la condición básica para el amor al prójimo y, al mismo tiempo, son su verificación. Constituyen la primera etapa necesaria en el camino hacia la libertad, su inicio. «La primera libertad -dice san Agustín- consiste en estar exentos de crímenes..., como serían el homicidio, el adulterio, la fornicación, el robo, el fraude, el sacrilegio y pecados como éstos. Cuando uno comienza a no ser culpable de estos crímenes (y ningún cristiano debe cometerlos), comienza a alzar los ojos a la libertad, pero esto no es más que el inicio de la libertad, no la libertad perfecta...» (Número 13).

“Jesús lleva a cumplimiento los mandamientos de Dios -en particular, el mandamiento del amor al prójimo-, interiorizando y radicalizando sus exigencias: el amor al prójimo brota de un corazón que ama y que, precisamente porque ama, está dispuesto a vivir las mayores exigencias. Jesús muestra que los mandamientos no deben ser entendidos como un límite mínimo que no hay que sobrepasar, sino como una senda abierta para un camino moral y espiritual de perfección, cuyo impulso interior es el amor (cf. Col 3, 14).

Así, el mandamiento «No matarás», se transforma en la llamada a un amor solícito que tutela e impulsa la vida del prójimo; el precepto que prohíbe el adulterio, se convierte en la invitación a una mirada pura, capaz de respetar el significado esponsal del cuerpo: «Habéis oído que se dijo a los antepasados: No matarás; y aquel que mate será reo ante el tribunal. Pues yo os digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal... Habéis oído que se dijo: No cometerás adulterio. Pues yo os digo: Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón» (Mt 5, 21-22. 27-28). Jesús mismo es el «cumplimiento» vivo de la Ley, ya que él realiza su auténtico significado con el don total de sí mismo; él mismo se hace Ley viviente y personal, que invita a su seguimiento, da, mediante el Espíritu, la gracia de compartir su misma vida y su amor, e infunde la fuerza para dar testimonio del amor en las decisiones y en las obras (cf. Jn 13, 34-35)” (número 15).

En definitiva, ¿cuál es la síntesis de todos los mandamientos?

Todo lo que hemos visto se reduce al amor: amar a Dios y amar al prójimo. Y con esto basta.
¿Sabes la anécdota que recoge san Jerónimo en sus Comentarios sobre la Epístola a los Gálatas?
El bienaventurado san Juan Evangelista, al final de sus días, cuando moraba en Éfeso, apenas podía ir a la Iglesia, a no ser en brazos de sus discípulos, y no podía decir muchas palabras seguidas en voz alta; no solía hacer otra exhortación que ésta: "Hijitos, ¡amaos unos a otros!". Finalmente, sus discípulos y los hermanos que le escuchaban, aburridos de oírle siempre lo mismo, le preguntaron: "Maestro, ¿por qué siempre nos dices esto?". Y les respondió con una frase digna de Juan: "Porque este es el precepto del Señor y su solo cumplimiento es más que suficiente".

No sabemos si los discípulos aprendieron la lección o siguieron comentando por lo bajo y aburriéndose.
Pero tú, al menos, aprende la lección: sólo cuenta el amor.

El cristianismo ha sido siempre una siembra de amor. Si analizas todo lo acaecido en la historia gracias al cristianismo, comprobarás que, realmente, es bastante considerable. Por el cristianismo surgió la atención a los enfermos, la protección a los más débiles y una gran organización del amor.

Gracias al cristianismo ciertamente, se extendió el respeto a los hombres en cualquier situación. Es interesante saber, por ejemplo, que cuando el emperador Constantino reconoció el cristianismo, se sintió obligado, desde el primer momento, a introducir cambios en las leyes dominicales y a preocuparse de que los esclavos también pudieran disfrutar de sus derechos.

Cuando falta el amor cristiano en el mundo, se alzan las grandes dictaduras ateas y el mundo salta en pedazos. Sin la fuerza del amor cristiano, la humanidad se encuentra como un gran barco después de chocar contra un iceberg, dando bandazos y afrontando enormes riesgos para poder sobrevivir.

Si tú eres cristiano, debes vivir el amor.

Y con el amor se cumplen todos los mandamientos más fácilmente.

a)   Si tú amas a Dios, rezarás con fe, con esperanza, en tu casa, en familia, en tu Iglesia.

b)  Si tú amas a Dios, no tendrás necesidad de consultar a adivinos, cartas, horóscopos, pues has puesto tu confianza en Dios, y punto.

c)  Si tú amas a Dios, hablarás bien de Dios, de la Virgen, de los Santos, del Papa, de los Obispos, de los sacerdotes, de las religiosas y monjas.

d)  Si tú amas a Dios, vendrás con gusto a misa no sólo los domingos y fiestas, sino entre semana. Y harás de la oración diaria tu alimento y tu sostén.

e)  Si tú amas a Dios, sabrás defender tu fe y no la expondrás por nada del mundo, con libros o espectáculos que atenten contra ese tesoro que es tu fe. Es más, si tú amas a Dios, cultivarás cada día más tu fe con buenos cursos, conferencias, lecturas apropiadas.

f)   Si tú amas a Dios, sabrás cumplir con amor y fidelidad tus promesas hechas a Él.

g)  Si tú amas a Dios, el acudir a la confesión para pedirle perdón por tus faltas y pecados será una necesidad de tu corazón filial arrepentido por el mal que hiciste a tu Padre Dios.

h)   Si tú amas a Dios, no protestarás ante el sacrificio, sino que sabrás ofrecerlo con gusto a Dios.

i)    Y si tú amas a tu prójimo, respetarás, obedecerás, amarás a tus papás, sin jamás entristecerlos, mentirles, sin avergonzarte de ellos. Les darás alegrías, gustos, contento.

j)    Si amas a tu prójimo, por supuesto que nunca le insultarás, ni le alzarás la mano o el tono de tu voz, ni le criticarás, ni le tendrás odio, ni le matarás de palabra o de obra. Al contrario, sabrás comprenderle, brindarte a él, perdonarle, hablar bien de él, acercarte con bondad a quienes más te cuestan. ¿Por qué? Porque tienes amor en tu corazón. Sólo el amor es digno de fe, dijo en cierta ocasión el gran teólogo y cardenal Hans Urs von Balthasar.

k)   Si tú amas al prójimo, entonces sabrás controlarte en la bebida, pues si estás borracho, no sólo te haces mal a ti, sino también le puedes herir al otro con tu comportamiento indecente y tal vez brusco.

l)     Si tú amas al prójimo, sabrás respetar a tu novio o a tu novia, y serás fiel a tu esposo o a tu esposa, y sabrás educar a tus hijos.

m)   Si amas al prójimo, jamás te permitirás robarle, ni cosa pequeña ni grande, porque es tu hermano.

n)     Si amas al prójimo, ¿acaso le mentirías? Nunca. Él merece oír siempre la verdad.

o)     Si amas al prójimo, le ayudarás en sus necesidades, especialmente al más pobre.

p)     Si amas al prójimo, no le harás ninguna injusticia, ni soborno, ni fraude, pues el amor busca siempre el bien del otro.

¿Ves? Todo se reduce y se resume en el amor.

Te invito, pues, a simplificar tu vida en el amor. Entonces sí tiene sentido la frase de san Agustín, que algunos malinterpretaron: “Ama, y haz lo que quieras”. Sí, haz lo que quieras, pero primero ama, con el amor que nos trajo Jesús del cielo, con ese amor de caridad. Si tienes en tu corazón el amor de Dios, entonces todo lo que hagas, lo harás motivado por ese amor. Y el amor verdadero es puro, recto, sincero, desinteresado, generoso, sacrificado.

Si amas, serás capaz de cosas como ésta que te cuento.

Se llama Salvador Cortadellas. Nació en Esparraguera (Barcelona). Es médico cirujano y urólogo de renombre internacional. Está casado y es..., ¡padre de doce hijos! Durante veintiocho años ha dedicado sus vacaciones -de mes y medio a dos meses- junto con su esposa Carmen, a la medicina en África.

Se pagaban los viajes y allí operaba gratuitamente a centenares y centenares de enfermos que esperaban ansiosos su ciencia médica, su técnica quirúrgica y calidad humana. Sabían que, sin su concurso, seguro que no hubiesen curado sus dolencias o hubiesen muerto.
Y desde que se jubiló, hace doce años o más, ha decidido, junto con su esposa, seis meses operar en el Chad, y seis meses estar con sus hijos en Barcelona. El doctor Cortadellas es cofundador de Medicus Mundi España. Con su hija María Antonia, también médico cirujano, fundó el hospital de Ngovayang (Camerún) y ha colaborado en la fundación y en el desarrollo del hospital de Beboro (Chad) llevado a cabo por su hijo jesuita, misionero y ATS, padre Francesc Cortadellas.

Durante una entrevista, se le preguntó: “¿Qué le llevó a ayudar a la gente enferma de África?”.Y respondió: “Creo que es consecuencia de una serie de hechos: la formación religiosa; pues desde muy joven me gustaba leer los trabajos hechos por misioneros y acariciaba la idea de poder ir a ayudarles un día; la circunstancia de que mi esposa estuviese animada de los mismos sentimientos y tuviéramos el mismo lema: “Para Dios todo es poco”.
Esa fuerza del amor te llevará a hacer cosas como ésta que hizo una misionera de la caridad.

Una religiosa, enfermera en un hospital para pobres en India, escribe: Una tarde un tuberculoso me suplicó que me acercara a su cama. Me miró fijamente, y luego me preguntó:
Virgen blanca ¿allá en tu tierra tienes todavía a tu madre? Todavía tengo a mi madre, y, gracias a Dios, está bien.  ¿También tienes hermanas? Tenía cuatro. Hace poco una murió. ¿También tienes hermanos? Sí, tengo.  ¿Y también tienes parientes que te quieren? Tengo muchos. Pero, ¿por qué te cansas preguntándome tantas cosas?

Es que me conmuevo al verte aquí entre nosotros. Tú tienes una madre, hermanas, hermanos, muchos amigos....podrías vivir feliz en tu tierra... Explícame por qué dejaste todo, y has venido entre nosotros a sufrir. .. Dímelo, por favor. Cálmate, cálmate. .. Al hablar tanto, te va a doler el pecho; mira, más tarde te diré “QUIEN” me invitó aquí para que te atendiera. Y le di un beso en la frente. ¡El amor! ¡La fuerza del amor! ¿Vas entendiendo?

El amor nos hace realizar cosas que nos parecen imposibles. Como ésta. Él había fallecido hace un año, y se acercaba una fecha importante, el día de San Valentín, todos los años él le enviaba a su esposa un ramo de rosas a su casa, con una tarjeta que decía, "Te amo más que el año pasado, mi amor crecerá más cada año", pero éste sería el primer año de que Rosa no las recibiría, extrañándolas estaba cuando llamaron a su puerta, y para su sorpresa al abrir estaba un ramo de rosas frente a ella, con una tarjeta que decía "Te Amo".

Por supuesto, ella se molestó pensando que había sido una broma de mal gusto, habló a la florería, para reclamar el hecho, y al contestarle, la atendió el dueño, él le dijo que ya sabía que su esposo había fallecido hace un año, y le preguntó si había leído el interior de la tarjeta, y le explicó que esas rosas estaban pagadas por su esposo por adelantado, así como todas la demás para todos los años por el resto de su vida.

Al colgar el teléfono a Rosa se le llenaron sus ojos de lágrimas y al abrir la tarjeta vio que estaba escrita por su esposo y decía: "Hola, mi amor, sé que ha sido un año difícil para ti, espero te puedas reponer pronto, pero quería decirte, que te amaré por el resto de los tiempos y que volveremos a estar juntos otra vez. Se te enviarán rosas todos los años, el día que no contesten a la puerta, harán cinco intentos en el día, y si aún no contestas, estarán seguros de llevarlas a donde tú estés que será junto a mí. Te ama tu esposo".

Amigo, este caso fue verídico, sucedió en Monterrey, México. La verdad es que hace reflexionar y ver que cuando se ama a alguien, no importa donde estés, todo es posible.
Pero ese amor del que te vengo hablando tiene que ser sincero. Que no te pase lo que cuenta la leyenda.

Un joven árabe, habiendo cruzado el desierto, llegó a un pozo. Junto al brocal una hermosa muchacha estaba sacando agua. El joven se le acercó y le dijo: -¡Estoy perdidamente enamorado de ti! La muchacha, sonriendo le contestó: -Fíjate bien; allí junto a la fuente hay una mujer tan bella, que yo ni siquiera merezco ser su criada. El joven volteó inmediatamente, decidido a buscar a aquella otra mujer. Pero junto a la fuente no había nadie. Entonces la muchacha, sonriendo de nuevo le dijo: -¡Qué hermosa es la sinceridad, y qué asquerosa la mentira! Me aseguraste estar perdidamente enamorado de mí; y, con sólo decirte que había otra mujer más bonita, me has dado la espalda.

Anímate a amar y verás cómo todo cambia en tu vida. Primero a Dios, sobre todas las cosas. Después al prójimo, por Dios y en Dios. Y de esta manera el cumplimiento de los diez mandamientos se hará no sólo posible, sino también fácil.

LECTURA
Extraída del libro “Imitación de Cristo” de Tomás de Kempis, libro III, capítulo V: Del maravilloso afecto del divino amor.

3. Gran cosa es el amor, y bien sobremanera grande; él solo hace ligero todo lo pesado, y lleva con igualdad todo lo desigual. Pues lleva la carga sin carga, y hace dulce y sabroso todo lo amargo. El amor noble de Jesús nos anima a hacer grandes cosas, y mueve a desear siempre lo más perfecto. El amor quiere estar en lo más alto, y no ser detenido de ninguna cosa baja.
El amor quiere ser libre, y ajeno de toda afición mundana; porque no se impida su vista, ni se embarace en ocupaciones de provecho temporal, o caiga por algún daño. No hay cosa más dulce que el amor; nada más fuerte, nada más alto, nada más ancho, nada más alegre, nada más lleno, ni mejor en el cielo ni en la tierra; porque el amor nació de Dios, y no puede aquietarse con todo lo criado, sino con el mismo Dios.

4. El que ama, vuela, corre y se alegra, es libre y no embarazado. Todo lo da por todo; y todo lo tiene en todo; porque descansa en un Sumo bien sobre todas las cosas, del cual mana y procede todo bien. No mira a los dones, sino que se vuelve al dador sobre todos los bienes. El amor muchas veces no guarda modo, mas se enardece sobre todo modo. El amor no siente la carga, ni hace caso de los trabajos; desea más de lo que puede: no se queja que le manden lo imposible; porque cree que todo lo puede y le conviene. Pues para todos es bueno, y muchas cosas ejecuta y pone por obra, en las cuales el que no ama, desfallece y cae.

5. El amor siempre vela, y durmiendo no duerme. Fatigado no se cansa; angustiado no se angustia; espantado no se espanta: sino, como viva llama y ardiente luz, sube a lo alto y se remonta con seguridad. Si alguno ama, conoce lo que dice esta voz: Grande clamor es en los oídos de Dios el abrasado afecto del alma que dice: Dios mío, amor mío, Tú todo mío, y yo todo tuyo.

6. Dilátame en el amor, para que aprenda a gustar con la boca interior del corazón cuán suave es amar y derretirse y nadar en el amor. Sea yo cautivo del amor, saliendo de mí por él grande fervor y admiración. Cante yo cánticos de amor: sígate, amado mío, a lo alto, y desfallezca mi alma en tu alabanza, alegrándome por el amor. Ámete yo más que a mí, y no me ame a mí sino por Ti, y en Ti a todos los que de verdad te aman como manda la ley del amor, que emana de Ti como un resplandor de tu divinidad.

7. El amor es diligente, sincero, piadoso, alegre y deleitable, fuerte, sufrido, fiel, prudente, magnánimo, varonil y nunca se busca a sí mismo; porque cuando alguno se busca a sí mismo, luego cae del amor. El amor es muy mirado, humilde y recto; no es regalón, liviano, ni entiende en cosas vanas; es sombrío, casto, firme, quieto y recatado contra todos los sentidos.
El amor es sumiso y obediente a los superiores, vil y despreciado para sí; para Dios devoto y agradecido, confiando y esperando siempre en El, aun cuando no le regala, porque no vive ninguno en amor sin dolor.

8. El que no está dispuesto a sufrirlo todo, y a hacer la voluntad del amado, no es digno de llamarse amante. Conviene al que ama abrazar de buena voluntad por el amado todo lo duro y amargo, y no apartarse de El por cosa contraria que acaezca.

 

El Catecismo de la Familia

El Catecismo de la Familia

Catecismo la Familia y el Matrimonio

 

Preparado por el Pbro. Fernando Castro Aguayo

  

PRESENTACIÓN

 

Como Presidente de la Comisión Episcopal de Familia, expreso mi gran satisfacción al hacer la presentación a la consideración de las familias venezolanas y muy particularmente a los jóvenes, de este utilísimo e importante trabajo de los Padres Fernando Castro y Jaime Molina, titulado CATECISMO DE LA FAMILIA Y DEL MATRIMONIO.

 

Lo presento como un material doctrinal que recoge de manera muy fiel y bastante completa la doctrina de la Iglesia Católica, contenida tanto en la Revelación como en el Magisterio, relativa al matrimonio y la familia.

Al ser presentado como Catecismo y por tanto, como un compendio doctrinal dirigido a la comprensión de la generalidad de la gente, se aleja de las opiniones o de cuestiones discutibles, para ofrecer sólo aquello que el pueblo católico debe tener en cuenta como doctrina y como guía segura en cuestiones tan delicadas y en la sociedad actual debatidas, como es lo relativo a familia, amor y sexualidad.

 

Creemos que como futuro de los difíciles momentos por los que ha pasado la institución familias y el matrimonio, consecuencia de los rápidos cambios socioculturales y de la imposición de la cultura hedonista, han ido igualmente surgiendo, como respuesta cristiana, desde diversas partes de la Iglesia, múltiples publicaciones y nuevas experiencias pastorales que nos revelan la presencia siempre activa del Espíritu Santo. Todo esto hace que en el campo de la investigación pastoral y catequesis sobre la familia, se vaya atesorando un rico material doctrinal del cual ciertamente el presente trabajo podrá ser material utilísimo de estudio y consulta no sólo para las familias, sino también para los agentes de pastoral familiar.

 

Un Catecismo para la familia y sobre la familia era una necesidad. Sentíamos que cada día que avanzaba, bajo la permanente presión de una nueva cultura, se nos iba desdibujando la imagen misma de la familia y oscureciendo el concepto mismo de verdad. Tarea bien difícil para los jóvenes es descubrir en medio de tanta tiniebla un camino que les pueda garantizar la existencia de una verdad de la que la Iglesia es maestra y garante, relativa a un diseño divino sobre el hombre, sobre la familia, sobre el uso de la sexualidad humana y sobre la tarea de la familia en el futuro mismo de la sociedad.

 

Particularmente para la familia, la presente publicación será sumamente útil. Es una tarea que en ningún momento puede ser descuidada por los padres, porque les compete como responsabilidad específica, la de educar a sus hijos en los valores humanos y cristianos indispensables para su futuro como personas y como cristianos. Aunque el presente trabajo no es una guía para el uso de los padres en la difícil tarea de educar para el matrimonio y para la vida de familia, los contenidos doctrinales propios de un catecismo y la disposición sistemática de los mismos les será de gran ayuda a la hora de ofrecerles respuestas precisas y seguras.

 

El Departamento de Familia de la CEV agradece inmensamente este servicio a la pastoral familiar y al mismo tiempo recomienda y agradece a los agentes de pastoral familiar, tanto a los Secretarios diocesanos como de los movimientos de familia, el uso y la difusión de este valioso instrumento que viene oportunamente al auxilio de una institución que todos queremos cada día más fuerte y garante de una sociedad futura estable y armónica.

 

Quiera Dios que este Catecismo del Matrimonio y la Familia ayude a padres de familia, educadores y responsables de la Pastoral Familiar en la importante tarea que nos ha sido encomendada al servicio de la familia y de toda la sociedad, que en la familia tiene su fundamento.

 

Puerto Cabello, agosto 1997

  

+ Mons. Ramón Linares S.

Presidente Comisión de Familia

Conferencia Episcopal Venezolana,

Mons. Ramón Linares Sandoval

Obispo de Puerto Cabello

Presidente Comisión de Familia,

Conferencia Episcopal Venezolana

 

  

INTRODUCCIÓN

 

1.  El plan de Dios sobre la familia

 

1.     ¿Qué enseña la Iglesia sobre la familia?

La Iglesia enseña que la familia es uno de los bienes más preciosos de la humanidad.

 

2.     ¿Por qué es un bien tan precioso?

La familia es un don tan precioso porque forma parte del plan de Dios para que todas las personas puedan nacer y desarrollarse en una comunidad de amor, ser buenos hijos de Dios en este mundo y participar en la vida futura del Reino de los Cielos: Dios ha querido que los hombres, formando la familia, colaboren con Él en esa tarea.

 

3.     ¿Dónde están revelados los planes de Dios sobre el matrimonio y la familia?

En la Sagrada Escritura la Biblia se narra la creación del primer hombre y de la primera mujer: Dios los creó a su imagen y semejanza; los hizo varón y mujer, los bendijo y les mandó crecer y multiplicarse para poblar la tierra (cf. Gen 1, 27). Y para que esto fuera posible de un modo verdaderamente humano, Dios mandó que el hombre y la mujer se unieran para formar la comunidad de vida y amor que es el matrimonio (cf. Gen 2,19-24).

 

4.     ¿Qué beneficios trae formar una familia como Dios, manda?

Cuando las familias se forman según la voluntad de Dios, son fuertes, sanas y felices; hacen posible la promoción humana y espiritual de sus miembros contribuyendo a la renovación de toda la sociedad y de la misma Iglesia.

 

5.     ¿Cómo ayuda la Iglesia a los hombres para que conozcan el bien de la familia?

La Iglesia ofrece su ayuda a todos los hombres recordándoles cuál es el designio de Dios sobre la familia y el matrimonio. A los católicos corresponde de modo especial comprender Y dar testimonio de las enseñanzas de Jesucristo en este campo.

 

6.     ¿Cómo es posible realizar plenamente el proyecto de Dios sobre el matrimonio y familia?

Sólo con la ayuda de la gracia de Dios, viviendo de verdad el Evangelio, es posible realizar plenamente el proyecto de Dios sobre el matrimonio y la familia.

 

7. ¿Por qué hay tantas familias rotas, o con dificultades?

¿Por qué a veces parece tan difícil de cumplir la voluntad de Dios sobre el matrimonio?

Adán y Eva pecaron desobedeciendo a Dios y desde entonces todos los hombres nacen con el pecado original. Este pecado y los que comete cada persona hacen difícil conocer y cumplir la voluntad de Dios sobre el matrimonio. Por eso Jesucristo quiso venir al mundo: para redimirnos del pecado y para que pudiéramos vivir como hijos de Dios en esta vida y alcanzar el Cielo. Hace falta la luz del Evangelio y la grada de Cristo para devolverle al hombre, y también al matrimonio y a la familia, su bondad y belleza originales.

 

8.     ¿Qué consecuencias tiene para toda la sociedad no cumplir el plan de Dios sobre la familia y el matrimonio?

Cuando la infidelidad, el egoísmo y la irresponsabilidad de los padres respecto a los hijos son las normas de conducta, toda la sociedad se ve afectada por la corrupción, por la deshonestidad de costumbres y por la violencia.

 

2. Situación actual del matrimonio y la familia en nuestra sociedad

 

9.     ¿Cuál es la situación de la familia en nuestra sociedad?

Los cambios culturales de las últimas décadas han influido fuertemente en el concepto tradicional de la familia. Sin embargo, la familia es una institución natural dotada de una extraordinaria vitalidad con gran capacidad de reacción y defensa. No todos estos cambios han sido perjudiciales y por eso el panorama actual sobre la familia puede decirse que está compuesto de aspectos positivos y negativos.

 

10.¿Qué aspectos positivos se notan en muchas familias?

El sentido cristiano de la vida ha influido para que en nuestra sociedad se promueva cada vez más: una conciencia más viva de la libertad y responsabilidad personales en el seno de las familias; el deseo de que las relaciones entre los esposos y de los padres con los hijos sean virtuosas; una gran preocupación por la dignidad de la mujer; una actitud más atenta a la paternidad y maternidad responsables; un mayor cuidado a la educación de los hijos; una mayor preocupación de las familias para relacionarse y ayudarse entre sí.

 

11.¿Qué aspectos negativos encontramos en las familias de nuestro país?

Son muchos y todos ellos revelan las consecuencias que provoca el rechazo del amor de Dios por los hombres y mujeres de nuestra época. De modo resumido podemos señalar: una equivocada concepción de la independencia de los esposos; defectos en la autoridad y en la relación entre padres e hijos; dificultades para que la familia transmita los valores humanos y cristianos; creciente número de divorcios y de uniones no matrimoniales; el recurso fácil a la esterilización, al aborto y la extensión de una mentalidad antinatalista muy difundida entre los matrimonios; condiciones morales de miseria inseguridad y materialismo; la emergencia silenciosa de gran número de niños de la calle fruto de la irresponsabilidad o de la incapacidad educativa de sus padres; gran cantidad de personas abandonadas por falta de familia estable y solidaria.

 

12.¿Qué podemos hacer para que los signos negativos no prevalezcan?

La única solución verdaderamente eficaz es que cada hombre y cada mujer se esfuercen por vivir en sus familias las enseñanzas del Evangelio, con autenticidad El sentido cristiano de la vida hará que siempre prevalezcan los signos positivos sobre los negativos, aunque éstos nunca falten.

 

13.¿Jesucristo nos dio algún ejemplo especial sobre la familia?

Sí, porque Jesucristo nació en una familia ejemplar, Sus padres fueron José y María. Les obedeció en todo (cf. Lc 2,5 1) y aprendió de ellos a crecer como verdadero hombre. Así pues la familia de Cristo es ejemplo y modelo para toda familia.

 

14.¿Esas enseñanzas son válidas para la familia de nuestros días?

Los ejemplos de la Sagrada Familia alcanzan a los hombres de todas las épocas y culturas, porque el único modo de conseguir la realización personal y la de los seres amados es crear un hogar en donde la ternura, el respeto, la fidelidad, el trabajo, el servicio desinteresado sean las normas de vida.

 

15. ¿Quiénes deben sentirse responsables de fortalecer la institución familiar?

Cada hombre es responsable dé una manera u otra de la sociedad en que vive, y por tanto de la institución familiar, que es su fundamento. Los casados, deben responder que la familia que han formado sea según el designio de Dios; los que permanecen solteros, deben cuidar de aquella en que nacieron. Los jóvenes y adolescentes tienen una particular responsabilidad de prepararse para construir establemente su futura familia.  

 

 

I. EL MATRIMONIO EN EL PLAN DE DIOS

 

3. El matrimonio obra de Dios

 

16.¿Cuál es el origen del matrimonio?

El matrimonio ha sido establecido por Dios. La Biblia enseña que Dios después de haber creado a Adán dijo: no es bueno que el hombre esté solo. Hagámosle una compañera a él (Gn 2,18). Y añade: por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y vendrán a ser los dos una sola carne (Gn 2,24). Así quedó fundada en el inicio de la humanidad el matrimonio. Los bendijo Dios diciéndoles: creced, multiplicaos y llenad la tierra (Gn 2,28).


17. ¿Cuál es el papel de la libertad en los que contraen matrimonio? Todo hombre y mujer es libre para casarse o no, porque Dios no obliga a nadie a contraer matrimonio, y éste no se constituye sin el libre consentimiento de los novios. Pero una vez que se ha establecido la alianza conyugal, el hombre está sujeto a sus leyes divinas por las que el matrimonio se rige, y a sus propiedades esenciales.

 

17.¿Por qué algunos afirman que el matrimonio es un invento de los hombres? 

El carácter sagrado del matrimonio es reconocido en todas las culturas, pero en los últimos tiempos se ha difundido una visión del matrimonio sin referencia a Dios, como si fuera sólo una cuestión de leyes civiles o un asunto privado entre un hombre y una mujer Esto lo dicen quienes no conocen ni aman a Dios, y piensan que la religión no debe influir en sus vidas.

 

19. ¿Cómo influyen estos errores sobre el matrimonio en la sociedad? La causa de esos errores es que las personas se alejan de Dios. Cuando esto ocurre es difícil que se reconozca la dignidad del matrimonio, y fácilmente se cae en la práctica de la infidelidad, el divorcio, el amor libre y otras uniones ilícitas o irregulares. También el amor matrimonial frecuentemente queda profanado por el egoísmo, el materialismo y la anticoncepción.

 

20. ¿Influye esta conducta en la sociedad civil? 

El alejamiento personal de Dios y la ignorancia de la doctrina de Jesucristo influye en la ruptura de gran cantidad de familias y constituye una de las causas más claras de la decadencia  y moral de toda la sociedad.

  

4. El amor humano

 

21. ¿Se puede decir que Dios creó al hombre para el amor?

Sí. Dios creó al hombre por amor y para el amor. El amor por tanto es la vocación fundamental y original de todo hombre.

 

22. ¿El amor radica sólo en el cuerpo?

No. El amor humano también abarca al alma, porque el hombre está llamado al amor en su totalidad: en el cuerpo y en el alma.

 

23. ¿Cómo puede el hombre realizar su vocación al amor?

El hombre puede realizar su vocación al amor fundamentalmente de dos modos: por el matrimonio y por la virginidad o el celibato asumido por amor a Dios y servicio a los demás.

 

24. ¿Cuál de los dos modos es más perfecto?

Cada hombre debe seguir su propia vocación y esa será la mejor para él. Pero, la virginidad o el celibato por amor a Dios y servicio a los demás, es más elevado porque está dirigido directa y exclusivamente a Dios.

 

25. ¿Qué es lo esencial en el amor humano?

El amor humano es una donación exclusiva y permanentemente de los esposos, con los actos propios y exclusivos de ellos. Ese amor también alcanza al núcleo íntimo, espiritual de la persona, y lo constituye simplemente una manifestación biológica como sería el caso de los animales.

 

26. La donación total del hombre y la mujer ¿sólo es auténtica en el matrimonio?

La donación total de un hombre y una mujer sólo es verdadero amor humano en el matrimonio. Allí se dan las condiciones de estabilidad necesarias para la procreación y educación de los hijos y para el crecimiento y despliegue del amor de los esposos

 

27. ¿El amor humano es exclusivo del matrimonio?

La plenitud del amor humano es el amor conyugal, que sólo se puede realizar en la unión estable y permanente del hombre y la mujer. Pero caben otras formas de amor humano, como la fraternidad, la amistad, la ayuda solidaria hacia los necesitados, etc.

 

28. ¿Puede darse el amor auténtico, entre un hombre y una mujer, fuera del matrimonio? 

Cuando hablarnos de "amor auténtico" entre un hombre y una mujer, nos referimos sólo a aquel amor que se da de manera exclusiva, fiel, fecunda y para siempre en el matrimonio Fuera del matrimonio sólo hay falsificaciones del verdadero amor, porque al carecer de sus elementos esenciales - que son la estabilidad, el verdadero compromiso y la fecundidad - el amor deja de ser total y por tanto falso.

 

29. ¿No limita la libertad de los esposos excluir otros posibles amores extramatrimoniales?

No, porque la verdadera libertad consiste en cumplir la voluntad de Dios y elegir el bien: elegir la fidelidad a la palabra dada y a los compromisos adquiridos ante Dios y ante el otro cónyuge La exclusividad del amor entre un hombre y una mujer defiende a los hombres de los peligros del subjetivismo y del relativismo respecto a un asunto tan importante como es la familia y el matrimonio

 

5. Un amor perenne y exclusivo: Lo que Dios unió no lo separe el hombre

 

30. ¿Ha querido Dios que el matrimonio sea "uno con una y para siempre"?

Sí, porque al instituir el matrimonio, Dios le dio unas características adecuadas a la naturaleza humana. Desde el principio quiso que fuera una unión exclusiva y permanente de un hombre con una mujer. Y Jesucristo mismo lo enseña con toda claridad: ¿No han leído que al principio el Creador los hizo varón y hembra y les dijo: por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne? Así, pues, ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto lo que Dios unió no lo separe el hombre (Mt 19,46).

 

31. ¿Por qué desea Dios que esta unión sea estable y para siempre?

La unión estable y para siempre es necesaria para que crezca el amor entre los esposos y para garantizar el bien y la educación de los hijos.

 

32, ¿El amor se manifiesta en la fidelidad a las promesas?

Dios mismo se ha referido a la alianza con su pueblo con palabras de amor y fidelidad. Así como Dios ama a los hombres con un amor fiel y sobrenaturalmente fecundo, de modo parecido, la íntima alianza conyugal de vida y amor debe establecerse sobre el consentimiento irrevocable de los esposos.

 

33. ¿El amor de los esposos debe comprometer su futuro?

La donación física de los esposos sería un engaño si no fuese también una donación auténtica y total de sus personas, incluso de su futuro. ¿Quién piensa? Por ejemplo? en la posibilidad futura de una nueva unión "por si ésta no resulta" no se entrega totalmente, ni ama de verdad a su cónyuge.

   

34. ¿Es posible vivir en nuestro tiempo la indisolubilidad del matrimonio?

La fidelidad y la indisolubilidad matrimonial no es un sueño inalcanzable: así lo atestigua la experiencia de innumerables familias de todos los tiempos: la fidelidad no ha pasado de moda. Además es muy conveniente respetar la indisolubilidad porque: se basa en la misma naturaleza del hombre y del amor conyugal; perfecciona la entrega mutua de los esposos; hace posible la mejor educación para los hijos; asegura la estabilidad mutua; favorece la búsqueda de la felicidad; se identifica la pareja al plan original de Dios, confirmado y enseñado por Jesucristo.

 

35 ¿Es muy importante el testimonio de matrimonios estables y fieles? Es muy importante que los jóvenes tengan testimonios de familias unidas y estables. Es un modo de transmitir seguridad a las jóvenes parejas y de mostrar el gran valor de la fidelidad matrimonial.

 

36. ¿Qué testimonio cristiano puede dar un esposo o esposa injustamente abandonado?

Los cónyuges injustamente abandonados dan un importante testimonio cristiano de auténtica caridad cuando, fruto de la fe y de la esperanza, no consienten en una nueva unión matrimonial por fidelidad a Dios y a su cónyuge, aunque éste se comporte injustamente.

 

6. Un amor casto y fecundo: los hijos, don de Dios

 

37. ¿Cómo se relacionan el matrimonio y la familia?

El matrimonio es el fundamento de una comunidad de amor más amplia que es la familia. El matrimonio y el amor conyugal son el cauce natural para la procreación y la educación de los hijos. Éstos son la coronación y plenitud del matrimonio.

 

38. ¿El matrimonio es sólo para el bien de los esposos?

El amor matrimonial, que hace de los esposos "una sola carne" es un gran bien para ellos, pero Dios les reserva bienes aún mayores en los hijos, que son el fruto preciosismo de su amor. El amor conyugal confiere a los esposos la gran dignidad de ser "cooperadores de Dios" al transmitir la vida.

 

39. ¿Cuál es la dignidad de la procreación?

La facultad de engendrar es una participación de los esposos en el poder creador de Dios. Dios los llama a colaborar con Él en la creación de cada nueva vida que viene al mundo. Así como llamamos a Dios Padre nuestro con sentido pleno porque a Él le debemos el don de la vida, igualmente llamamos padres a quienes nos han engendrado.

 

40. ¿Qué significado tiene la presencia de los hijos, en cualquier matrimonio?

Los hijos son signo viviente del amor de los esposos, porque la autenticidad del amor conyugal lleva consigo que su mutua entrega esté abierta a la transmisión de la vida. También son un don excelente de Dios, que manifiesta así su bendición al amor de los esposos.

 

41. ¿Qué responsabilidad tienen los padres ante Dios por sus hijos? Cada hijo supone una gran responsabilidad de los padres porque deberán colaborar con Dios en la tarea de hacerlos no sólo buenos ciudadanos en la tierra, sino también ciudadanos del Cielo. Esto también se aplica a los hijos engendrados fuera del matrimonio, respecto los cuales los padres tienen graves obligaciones de justicia.

 

42. ¿Qué es la castidad matrimonial?

La castidad matrimonial consiste en el recto uso de la sexualidad en el matrimonio. Es una virtud que ayuda a conservar la juventud del amor en cualquier etapa de la vida. No existe un amor humano auténtico si los esposos no respetan el misterio de la sexualidad y lo orientan hacia la fecundidad y la mutua entrega. Cuando la sexualidad se pervierte, la intimidad se destroza y los esposos desvirtúan y degradan las manifestaciones más íntimas de su amor.

 

43. ¿Qué es la paternidad responsable?

Los padres conscientes de su gran responsabilidad ante Dios y ante la sociedad, deben decidir en conciencia el número de hijos que pueden tener y educar según sus circunstancias personales, En muchos casos, esta decisión les llevará a planificar su familia con generosidad, porque pueden mantener y sacar adelante una familia numerosa, y en otras a limitarla por motivos graves e importantes: económicos, de salud, etc.

 

44. ¿Qué deben hacer los matrimonios que temen tener más hijos? Los esposos que temen tener más hijos deben examinar en la presencia de Dios los motivos de ese temor. Puede haber circunstancias en que un nuevo hijo sea peligroso para la salud de la madre, o motivo de dificultades económicas, etc., que hagan aconsejable distanciar o incluso evitar definitivamente un nuevo embarazo, Pero también deben estar atentos para que en sus vidas no se introduzca la comodidad o el egoísmo, que terminarían afectando gravemente el amor de su matrimonio e incluso su estabilidad. Nunca deben olvidar que el mayor bien para los esposos, junto con la fidelidad, es transmitir la vida y los demás valores humanos y cristianos.

   

45. ¿Qué deben hacer los esposos cuando en conciencia, y fruto de una prudente valoración, estiman que deben distanciar temporal o definitivamente los hijos?

Por motivos graves los esposos pueden abstenerse de tener relaciones sexuales durante los días fértiles del ciclo femenino En la actualidad, estos días se pueden saber con gran precisión usando los métodos de control natural de la ovulación que toda mujer puede y debe conocer. La abstinencia periódica de relaciones sexuales es natural en todo matrimonio y a veces viene dada por las mismas circunstancias de la vida: trabajo exigente, enfermedades, viajes, afanes comunes en la educación de los hijos, etc.

 

46. Para una persona honesta ¿cuáles son los modos inaceptables del control de la fertilidad?

Son aquellos métodos que artificialmente privan, al acto conyugal de la posibilidad de ser fecundo, como la esterilización anticonceptiva, el uso de aparatos intrauterinos, sustancias espermicidas, píldoras anticonceptivas preservativos, etc. La enseñanza de la Iglesia ha sido siempre que los actos propios de los esposos deben estar "abiertos a la vida". Particular gravedad tiene el crimen del aborto, donde las personas responsables de cuidar al niño (la madre, los médicos, la autoridad pública) son quienes le privan de la vida.

 

47. ¿Los esposos pueden usar estos métodos antinaturales para evitar los hijos?

Esos métodos antinaturales para evitar los hijos son objetivamente contrarios al plan de Dios. Aunque existan graves motivos para evitar un nuevo nacimiento, los esposos que recurren a estos métodos antinaturales para evitar los hijos ofenden gravemente a Dios.

 

48. ¿Por qué es una ofensa a Dios usar los métodos anticonceptivos artificiales?

Los actos conyugales son, por querer de Dios, el modo de expresar el amor de los esposos y a la vez cauce para transmitir la vida. Es antinatural separar estos fines propios del acto conyugal, desvirtuándolo, que es precisamente la acción propia de esos procedimientos anticonceptivos. Por eso, tan ilícito es buscar la unión de los esposos suprimiendo artificialmente la fertilidad como lograr la fertilidad artificialmente mediante la fecundación in vitro, por ejemplo: evitando la unión de los esposos.

 

49. ¿Qué diferencia hay entre practicar la anticoncepción por métodos artificiales o practicar la abstinencia de relaciones en los días fértiles?

No es lo mismo La diferencia está en que, cuando los esposos se abstienen de tener relaciones en días fértiles, respetan lícitamente los ritmos de fertilidad que Dios mismo ha creado naturalmente, en la mujer. En cambio, en la anticoncepción se abusa de la sexualidad destruyendo la fertilidad masculina o femenina, y desvirtuando el acto conyugal al separar su significado amoroso de su significado procreador.

 

50. ¿Por qué, a algunas personas, les parecen excesivas las exigencias de la moral conyugal?

Dios no pide imposibles. El plan divino, tanto para la vida cristiana como para toda vida verdaderamente humana, tiene una gran elevación moral que suele ser desconocida en ambientes materialistas donde se busca exclusivamente el bienestar. La Iglesia constantemente exhorta a todos a vivir la vida de los hijos de Dios, y a superar con la ayuda de la gracia las dificultades que se puedan presentar.

 

51. ¿Cómo hacer para vivir digna y cristianamente la vida matrimonial y familiar?

Los esposos cristianos deben saber que siempre cuentan con la ayuda de Dios. Deben esforzarse por conocer la doctrina cristiana y formar su conciencia con criterios morales firmes. Y deben acudir a la oración y a los sacramentos para fortalecer su voluntad y poder vivir las exigencias de su vida matrimonial.

 

52. ¿Cómo explicar estos planteamientos a quienes no los entienden? A estas personas hay que recordarles que en estos planteamientos sobre la vida familiar y matrimonial está la clave de la verdadera felicidad en su hogar. La verdad nos hace libres y felices. El orden moral revelado por Dios nunca es algo mortificante ni angustioso, sino que es una gran propuesta del Creador, que la Iglesia transmite a los hombres de todos los tiempos, para que puedan vivir de modo acorde con su dignidad.

 

53. ¿Qué pueden hacer los esposos cristianos en favor de otras familias?

Los esposos cristianos pueden ayudar mucho a otras familias si, junto al testimonio vivo de su propio hogar, difunden los argumentos humanos y sobrenaturales sobre la estabilidad del matrimonio y la paternidad responsable como el fundamento necesario para la felicidad de toda la familia.

 

7. La vocación matrimonial

 

54. ¿Qué significado tiene el matrimonio cristiano?

El matrimonio expresa el amor de Dios por su pueblo, que es la Iglesia. Así como Cristo se entregó en sacrificio por amor a la Iglesia y permanece eternamente fiel a ella, del mismo modo los esposos se entregan uno al otro totalmente, imitando el amor de Cristo.

 

55. ¿Es un bien recibir el sacramento del matrimonio?

Es un gran bien recibir el sacramento del matrimonio en el caso de los bautizados, porque es el único modo de santificar el amor humano entre el hombre y la mujer.

 

56. ¿Qué bienes comunica el matrimonio a los esposos?

El Señor infunde su gracia en los corazones de los esposos para que cumplan los deberes propios de su estado: la fidelidad a sus promesas, la procreación y educación de sus hijos, el sostenimiento mutuo en medio de las alegrías y dificultades de su vida.

 

57. ¿Hay algo especial en el matrimonio entre los bautizados?

El matrimonio entre los bautizados es uno de los siete sacramentos que instituyó Jesucristo. Esto quiere decir que es un camino de santidad: Dios llama a los esposos a que ganen el Cielo satificándose en su matrimonio y en su vida familiar. Saber que el matrimonio es una vocación divina ayuda a defenderlo y a valorarlo adecuadamente respondiendo con generosidad a la voluntad de Dios.

 

58. ¿Están casados un hombre y una mujer bautizados, que viven juntos y no han recibido el sacramento del matrimonio?

Puede que estén casados ante el juez por el matrimonio civil, pero no lo están delante de Dios. Aunque en el lenguaje común se dice que "están casados", realmente no lo están porque entre los cristianos el amor matrimonial sólo recibe la bendición de Dios y se confirma con el sacramento del matrimonio.

 

59. ¿Qué deben hacer las personas que estén en esa situación?

Un hombre y una mujer que siendo católicos estén viviendo juntos y quieran seguir viviendo así para siempre, deberían hablar con el párroco o sacerdote católico más cercano y exponerle su situación y procurar santificar su hogar con el sacramento del matrimonio.

Si quisieran celebrarlo, no deben temer el pequeño desembolso económico que suponga la celebración; ni preocuparse aunque lleven muchos años viviendo así, incluso con hijos mayores, o de otras uniones anteriores no sacramentales: lo importante es que su hogar y su amor quede santificado y ellos tengan la conciencia de haber cumplido la voluntad amorosa de Dios.

 

60. ¿Tiene mérito que un hombre y una mujer, aunque no hayan recibido el sacramento del matrimonio, vivan juntos guardándose fidelidad? 

Esa conducta tiene valor ejemplar. La fidelidad es un gran valor humano y una gran virtud que hace posible el despliegue auténtico de la personalidad y la felicidad familiar. Sin embargo, si ese hombre y esa mujer que viven juntos son católicos su fe y amor a Dios deben llevarlos, siempre que sea posible, a santificar su hogar con el sacramento del matrimonio.

 

61. ¿Por qué algunos tienen miedo de recibir el sacramento del matrimonio? 

Algunas parejas que se guardan fidelidad, temen que si reciben el sacramento del matrimonio, el cónyuge va a sentirse seguro de poseer al otro y que eso puede ser el comienzo de problemas en su matrimonio. Sin embargo, deben saber que ese temor es infundado cuando hay verdadero amor, ya que el amor de los esposos y el Sacramento que santifica su hogar es el principio de la bendición de Dios para su familia.

 

62. ¿Cómo se puede ayudar a estas personas a salir de su equivocación?

Estas personas deben saber que el sacramento del matrimonio bendice el amor ya existente entre los esposos, les da fuerzas para vivirlo, y reciben la ayuda divina y la bendición de Dios para santificarse en su vida matrimonial.  


II. EL PLAN DE DIOS SOBRE LA FAMILIA

 

8. Misión de la familia

 

63. ¿Cuál es la misión de la familia?

La familia tiene la misión de revelar, custodiar y comunicar el amor. Ese amor es el reflejo del Amor de Dios a los hombres y del Amor de Cristo a su Iglesia Sólo en un ambiente amoroso puede el hombre aprender a desplegar plenamente su personalidad y alcanzar la meta que Dios propone a todo hombre: la santidad La familia es el medio querido por Dios para que los hombres colaboren ordenadamente en su decreto Creador y Salvador.

 

64. ¿Cuál es la dignidad de la familia?

Por su misión, por su origen y por su naturaleza es muy grande la dignidad de la familia. En el plano meramente natural, por voluntad expresa de Dios, es el fundamento de la sociedad y por eso merece especial solicitud por parte de la autoridad civil. Pero además, es parte del fundamento de la Iglesia y uno de los medios querido por Dios para realizar su crecimiento.

 

65. ¿Cuál es la fuerza que unifica a la familia?

La fuerza que unifica a la familia es el amor. El amor es mucho más que un sentimiento. Los sentimientos son pasajeros, y están relacionados con factores físicos, biológicos y emocionales que son cambiantes El verdadero amor es estable, permanente y sacrificado. Es el amor lo que convierte la mera convivencia en vida familiar.

 

66. ¿Cómo es el verdadero amor?

El verdadero amor abarca la totalidad de la persona: tiende a hacer a los esposos un solo corazón y una sola alma (He 4, 32); es fiel y exclusivo hasta la muerte; es fecundo, es abnegado. Es fruto de la caridad (cf. 1 Cor 13). Y debe crecer continuamente.

 

67. ¿Cómo se entiende el amor de los esposos desde una perspectiva cristiana?

Los esposos deben quererse con un amor que también sea sobrenatural: porque se ven como un don de Dios del uno para el otro y porque se reconocen mutuamente colmo hijos de Dios. De este modo también en el matrimonio se puede vivir el culmen de la perfección que es la caridad.

 

68. ¿Cómo realiza la familia su misión?

La familia realiza su misión principalmente en cuatro áreas:

 

a) formando una comunidad de personas;

b) estando al servicio de la vida;

c) participando en el desarrollo de la sociedad;

d) participando en la vida y misión de la Iglesia.

 

9. Formar una comunidad de personas:

 

a) La armonía familiar

 

69. ¿Qué se debe hacer para que la familia esté cada vez más unida? Cada uno de los miembros de la familia, especialmente los esposos, deben esmerarse en sus respectivos deberes con toda responsabilidad, a costa de los sacrificios que sean precisos: el trabajo, la educación de los hijos el cuidado de los ancianos y de los enfermos de la familia etc. Los hijos también tienen su propia parte: cumplir sus deberes de obediencia, docilidad, cariño y respeto por sus padres; y en el estudio y el trabajo bien hechos.

 

70. ¿Cuales son las principales manifestaciones del amor cristiano en la familia?

Son muchas: el respeto, la comprensión, el perdón mutuo, la paciencia, la ayuda mutua, el espíritu de servicio y de sacrificio, etc. El amor en la familia se manifiesta sobre todo por la renuncia y la abnegación para hacer amable la vida a los demás; en la lealtad y la confianza; en el respeto y la comprensión. También en el espíritu de servicio y la generosidad, porque así se supera el egoísmo y la comodidad, que son fuentes de impaciencia y mal humor, verdaderos enemigos de la armonía conyugal y familiar.

 

71. ¿Cuál es la principal manifestación del amor cristiano, en relación a los esposos?

La misión de la familia impone a los padres una profunda y generosa dedicación por educar a los hijos. Faltan gravemente a este deber los padres que por adquirir abundancia de bienes materiales, por razones de trabajo, o por cualquier otro motivo, descuidan la dedicación y la educación de sus hijos. Para la esposa, es necesario resaltar la importancia que las tareas del hogar tienen en relación a la educación de los hijos, la armonía familiar y la buena marcha de toda la casa. Cuando el hogar está ordenado y limpio será el lugar donde todos los miembros de la familia desearán descansar y compartir porque ningún otro sido les será más agradable.

 

72. ¿Qué se puede hacer cuando hay divisiones en la familia?

La unión familiar debe preservarse con sacrificio y generosidad porque es un gran bien. Para ello, todos deben fomentar las disposiciones de comprensión mutua, tolerancia, el perdón de 1as ofensas y la reconciliación.

 

73. ¿Qué medios tenemos los cristianos para fomentar la unión en la familia? 

Además de los dichos anteriormente se pueden señalar: la oración, acudir al sacramento de la Confesión para buscar la reconciliación con Dios, y la recepción frecuente y con las debidas disposiciones del sacramento de la Eucaristía, fuente de amor y de unidad.

 

74. ¿Es causa de división, en el seno de la familia, considerar a la mujer inferior al hombre?

Sí, porque en la familia y en el matrimonio tanto la mujer como el hombre tienen un papel principal e igualmente importante, con las características propias de cada sexo.


75. ¿Qué Puesto tiene la mujer en la familia? 

La mujer tiene un puesto esencial en la familia: de ella depende en gran parte la educación de los hijos, la transmisión de la fe, la armonía familiar y el tono y la marcha de todo el hogar. No son cristianas las posturas machistas que pretenden relegar a la mujer a un nivel inferior al esposo. La Iglesia ha puesto de relieve en numerosas ocasiones la dignidad de la mujer.

   

b) La dignidad de la mujer

 

76. ¿Tienen igual dignidad la mujer y el varón?

En nuestro tiempo ha crecido significativamente la conciencia de la igual dignidad de la mujer adecuada promoción y del varón, aunque en la práctica muchas veces se la desconoce y violenta. La adecuada promoción de la mujer exige que sea reconocido públicamente, entre otras cosas, el valor insustituible de su función materna y familiar. La sociedad debe estructurarse de tal manera que las esposas y madres no sean de hecho obligadas a trabajar fuera de su casa.

 

77. ¿Qué se opone a la dignidad de la mujer?

Se oponen las actitudes machistas y la frecuente mentalidad que ve a la mujer como una cosa objeto de compraventa, al servicio de intereses egoístas y como instrumento de placer. La primera víctima de esa mentalidad es la misma mujer. Estas actitudes también producen frutos muy negativos especialmente en los niños y en los adolescentes.

 

78. ¿Qué actitud debe tener el varón en el hogar?

Debe tener una actitud de respeto y consideración por su mujer; asumir su papel insustituible en la educación de sus hijos; evitar un excesivo autoritarismo, y dar testimonio del vida cristiana más con su ejemplo que con sus palabras.

 

79. ¿Cómo puede la mujer fomentar el reconocimiento de su dignidad ante los demás? 

Lo hace cuando se comporta con la sencillez y la elegancia que proporciona el pudor y el recato. Si su modo de vestir, su comportamiento y sus palabras son verdaderamente femeninos, contribuirá significativamente a elevar el tono humano de quienes la rodean.

Siempre deberá tener en cuenta que existen propagandas, determinadas modas y actitudes que tienden a convertirla en un objeto sexual al servicio del hombre. Frente a esto cualquier ser humano debe rebelarse, pero especialmente las mismas mujeres.

c) Niños y ancianos

 

80. ¿Qué deben encontrar los niños en sus familias?

Los niños necesitan protección, cuidado y educación para poder desarrollarse humana y espiritualmente como ciudadanos y como cristianos. La acogida, la estima, el amor y el cuidado de los niños es una característica de la vida cristiana,

 

81. ¿Cuál es la dignidad de la tarea educativa de los niños?

Formar bien el alma de un joven, o educar a un niño es una de las tareas más trascendentales que puede realizar una persona. Es algo especialmente bendecido por Dios. Educar a los niños puede suponer grandes sacrificios por 1as circunstancias complejas de la sociedad y por la paciencia que deben tener los padres. Pero vale la pena; Cristo asegura que todo lo que hicimos con sus hermanos más pequeños, con Él mismo lo hicimos (cf. Mt 25, 40).

 

82. Si fuera el caso, ¿Qué deben hacer los padres para ayudar a los hijos tenidos fuera del matrimonio?

Es un deber de justicia que se responsabilicen de su educación y cuiden lo mejor que puedan de ellos. Y con el ejemplo de su rectificación inculcarles el modelo de familia al que aspira cualquier hijo. Esos hijos no deben seguir la conducta de los padres sino más bien intentar formar una familia ejemplar, con la ayuda de Dios. Los niños tienen el derecho a nacer en una familia bien constituida y se les causa una grave injusticia cuando se les engendra fuera del matrimonio, quedando muchas veces privados de la custodia y presencia de alguno de sus padres.

 

83. ¿Se puede decir que ha fracasado un matrimonio que no tenga, hijos?

Cuando la procreación es imposible por enfermedad u otras causas, el matrimonio no pierde su valor. El amor de los esposos debe seguir creciendo para desbordarse en otros servicios a la sociedad, en tareas educativas, en ayuda a otras familias o a niños necesitados o impedidos, Además, siempre podrán adoptar a otros niños abandonados o carentes de familia.

 

84. ¿Cómo se deben cuidar a los ancianos en la familia?

Los ancianos tienen el tesoro de la experiencia y la sabiduría de la vida; pueden ser una fuente de unión para toda la familia. Atenderlos en sus necesidades materiales y espirituales es una gran obra de caridad y un deber de piedad para los hijos y demás miembros de la familia.

 

85. ¿Y cómo deben tratarse a los enfermos?

Debemos tratar a los enfermos de la familia como nos gustaría que nos trataran a nosotros. Debemos atenderlos, cuidarlos, y si fuera el caso procurarles los auxilios espirituales necesarios a tiempo para que lleguen dignamente al encuentro con Dios.

 

86. Todas estas tareas con los niños, ancianos y enfermos ¿son un obstáculo para la realización personal de los demás miembros de la familia?

Todo lo contrario. Esas tareas son una fuente de humanidad para todos los miembros de la familia. El primer lugar para vivir y desarrollarse como personas es la familia. Aplicarnos en esas tareas es vivir el mandato de la caridad, que empieza con la propia familia, y dedicar nuestros mejores esfuerzos a ellos es un camino de santidad.

 

10. El servicio a la vida

 

a) Custodiar la vida

 

87. ¿Cuál es la tarea fundamental de la familia?

La tarea fundamental de la familia es ponerse al servicio de la vida. Los esposos realizan la bendición de Dios desde el comienzo del mundo: "Creced y multiplicaos. Llenad la tierra" (Gen 1,28).

 

88 ¿Qué valor tiene la fecundidad en el matrimonio?

La fecundidad es el fruto y el signo del auténtico amor conyugal. Es testimonio vivo de la entrega de los esposos. El cultivo del amor conyugal tiende a capacitar a los esposos para cooperar con fortaleza y generosidad con el Creador, en el aumento y enriquecimiento de la familia humana.

 

89. ¿Ha cambiado la doctrina de la Iglesia respecto a la fecundidad en el matrimonio?

Esta doctrina no ha cambiado en nada. Hay una unidad perfecta en las enseñanzas de los Concilios y los Papas de todos los tiempos. Así se comprueba también por el Magisterio eclesiástico emanado del Concilio Vaticano II, del Papa Pablo VI y de Juan Pablo II. La doctrina de la Iglesia siempre ha sido la misma, porque no tiene otra doctrina que la de Jesucristo, que es siempre actual.

 

90. ¿Cómo se puede resumir la doctrina de la Iglesia sobre la fecundidad en el matrimonio?

Esta enseñanza puede resumirse diciendo que el amor conyugal debe ser plenamente humano exclusivo y abierto a la vida.

 

91. ¿Son justas las leyes que regulan el aborto en algunos países?

Esas leyes son gravemente criminales El aborto es un crimen horrendo porque consiste en quitar la vida a una criatura inocente e indefensa. Este crimen se hace aún más grave por el hecho de que lo autorizan y realizan justamente aquellas personas que debieran cuidar al niño: sus padres, los médicos, los legisladores, las autoridades. Ese pecado se agrava además porque esas criaturas son privadas del Bautismo y de otros dones sobrenaturales.

 

92. ¿Se puede provocar el aborto para evitar que nazca un niño anormal?

Nunca es lícito privar de la vida a un inocente. Eliminar a un niño enfermo el un acto criminal e inhumano y un fracaso de la medicina. Sólo Dios es dueño de la vida. No se puede dar la muerte a una criatura por el hecho de que sea enfermo o se sospeche alguna anormalidad. Es una gran injusticia

 

93. A veces se dice que hay que procurar el aborto para salvar la vida de la madre ¿qué se debería hacer en esos casos?

La medicina cada día está más adelantada. El deber de los médicos es intentar salvar la vida de ambos. No es lícito nunca matar a un niño directamente para salvar la vida de la madre. Si en el esfuerzo por salvar ambas vidas falleciera la madre o el hijo no habría ningún delito.

 

94. ¿Se pueden tomar medicinas o realizar operaciones que puedan causar indirectamente la muerte de un niño no nacido?

En enfermedades graves, si no hay otro tratamiento, es lícito tomar medicinas que pudieran causar accidentalmente algún daño o la muerte al feto, siempre que no se busque directamente ese efecto. Se trata de casos muy excepcionales sobre los que conviene aconsejarse preguntando siempre al sacerdote y a médicos católicos experimentados y con doctrina segura.

 

95. ¿Se pueden tomar productos o seguir tratamientos que causen la esterilidad?

En algunos casos, por razones de enfermedad, pueden necesitarse medicinas o tratamientos médicos o quirúrgicos que causen la esterilidad temporal o perpetua. En estos casos debe haber proporcionalidad entre la gravedad de la enfermedad que se desea tratar y la consecuencia de producir la esterilidad a una persona.

 

96. ¿Qué criterio moral existe sobre los dispositivos intrauterinos o medicinas que hagan directamente infecundo el acto conyugal?

Esos medios son siempre contrarios a los fines propios del matrimonio, y por tanto son ilícitos moralmente. Además, muchas veces esas drogas y siempre los dispositivos intrauterinos, tienen efectos abortivos precoces y no son sólo anticonceptivos.

 

97. ¿Qué criterio moral tiene la fecundación artificial, los "bebés probeta"?

Los "bebés probeta" y todas las prácticas que rodean esa tecnología ?alquiler de madres, congelación de embriones, etc.-, son gravemente inmorales por la manipulación de los gametos que ambos esposos aportan para concebir el niño así como por el elevado número de pérdida de vidas humanas que comportan, y por su inhumanidad. Esto atenta contra la dignidad de los esposos, la dignidad de la procreación, y la dignidad de la criatura, que tiene derecho a ser concebida por sus padres de modo humano y amoroso.

 

b) Políticas demográficas

 

98. ¿El Estado debe tomar medidas de protección de la familia?

El Estado debe crear el ordenamiento jurídico y social necesario para que la familia pueda desarrollarse convenientemente.

 

99. ¿Pueden los Estados imponer políticas demográficas?

El Estado debe garantizar el bien común y el desarrollo de los ciudadanos en todas sus dimensiones, no sólo en la económica, y de modo especial la familiar. En este sentido puede dar orientaciones demográficas siempre que respete el ordenamiento propio de la familia y la dignidad de cada persona.

 

100. ¿Existen en la actualidad políticas demográficas que atenten contra los derechos la dignidad de las personas?

Como han señalado los obispos, en Latinoamérica existe un "imperialismo anticonceptivo" que promueve campañas descaradas de control de la natalidad y esterilización. En numerosos países hay leyes que permiten el aborto y el infanticidio. Hay Estados que imponen el número de hijos a las familias. Todos estos hechos son verdaderos abusos que atentan contra la dignidad del hombre, contra su libertad y contra la familia.

 

101. ¿Puede una política demográfica sustituir las decisiones de los esposos?

Sería una intromisión tiránica que el Estado impusiera a los esposos lo que sólo ellos pueden decidir: el número de hijos. La Iglesia condena toda forma de intromisión en la vida familiar, y es garante de la libertad de los esposos en sus decisiones libres y responsables sobre el número de hijos.

 

102. ¿Hay peligro de que se acaben los recursos para alimentar la población del mundo?

No está demostrado que el crecimiento de la población sea un peligro para el resto de la humanidad. Quienes así piensan adoptan una actitud egoísta en la medida que quieren privar a otros, de los bienes de la Creación que ellos disfrutan. La experiencia de la historia demuestra que el crecimiento de la población estimula y fomenta el progreso humano, aun en los aspectos económicos.

 

103. ¿Qué hacer para adecuar el desarrollo del mundo al plan de Dios?

El mundo será más humano y cristiano en la medida en que cada uno acoja en, su corazón el mensaje del Evangelio. La fidelidad a la doctrina sobre la familia y el matrimonio, según la enseñanza, de Jesucristo y de la Iglesia, es uno de los aspectos básicos para poder edificar una sociedad verdaderamente justa y humana.


11. La participación en el desarrollo de la sociedad

 

a) Principales derechos de la familia

 

104. ¿Qué servicios presta la familia a la sociedad?

Además del servicio a la vida, de la educación de los hijos y ser escuela de amor, la familia debe producir en la sociedad abundantes frutos de caridad, unión, servicio, fraternidad. Por ejemplo: la ayuda a otras familias, la adopción desinteresada de niños sin hogar, la atención a ancianos minusválidos enfermos, drogadictos, encarcelados, etc. La familia además es escuela de trabajo desinteresado y vínculo entre las generaciones.

 

105. ¿En el plano político que pueden hacer las familias?

Las familias deben ser las primeras en procurar que las leyes y las instituciones del Estado sostengan y favorezcan positivamente los derechos y los deberes de la familia

 

106. ¿Qué derechos deben garantizar el Estado a las familias?

Todo Estado debe garantizar a las familias los siguientes derechos: a existir y progresar como familia; a ejercitar su responsabilidad en la transmisión de la vida; a educar a los hijos a la intimidad de la vida familiar; a la estabilidad del vínculo matrimonial; a creer, profesar y difundir su propia fe; a educar conforme a sus propios valores religiosos, culturales, etc.; a la seguridad física, social, política y económica; a la vivienda adecuada y digna; a la libertad de expresión; a crear asociaciones de familia; a proteger a los menores contra las drogas, el alcoholismo, la pornografía, etc.; al descanso y al tiempo libre que favorezca los valores familiares; a una vida y muerte dignas para los ancianos; a emigrar libremente.

 

107. ¿Qué actitud debe tener el Estado frente a la familia?

El Estado debe garantizar los derechos de las familias y fomentar y favorecer sus legítimas iniciativas. Las autoridades públicas, convencidas de que el bien de las familias constituye una parte indispensable del bien común de toda la sociedad, deben hacer lo posible para promover aquellas ayudas económicas, sociales educativas, políticas culturales, etc., necesarias para su desarrollo y estabilidad.

 

b) La educación de los hijos: los padres, primeros educadores

 

108. ¿Quiénes son los primeros educadores?

La Iglesia, defendiendo los derechos de la familia, siempre ha enseñado que los padres son los principales y primeros educadores de sus hijos,

 

109. ¿Por qué son los padres los primeros educadores?

El derecho de educar a los hijos es algo íntimamente ligado a la transmisión de la vida, porque entre padres e hijos: se establece una relación de amor insustituible que no puede ser delegada ni usurpada por nadie.

 

110. ¿Por qué la educación fundamental de los hijos no debe ser sustituida por otras instituciones o personas?

Porque nadie podrá igualar el amor de los padres que los capacita para educar con dulzura, constancia, bondad, afán de servicio, desinterés y espíritu de sacrificio a sus hijos. Y porque es un derecho primario que los padres orienten, en sus líneas generales, los principios que deben sustentar la educación de sus hijos.

 

111. ¿Qué aconseja la Iglesia a, los padres en relación con la educación de los hijos?

Los padres deben formar a sus hijos con confianza y valentía en los valores esenciales de la vida humana. Deben enseñarles además los principios de la fe cristiana. Los hijos deben crecer en espíritu de libertad frente a los bienes materiales, adoptando un estilo de vida sencillo y austero, convencidos de que el hombre vale más por lo que es que por lo que tiene.

 

112. ¿Qué virtudes sociales convendrán estimular en los hijos?

Los padres deberán educar sus hijos en el clima propio de virtudes que les hagan solidarios con los demás: la generosidad, el desprendimiento, la compasión, el trabajo realizado con el espíritu de servicio, y sobre todo, la caridad. El egoísmo es el enemigo de toda relación con otras personas.

 

c) Educar la sexualidad

 

113. ¿Hay que educar la sexualidad de los hijos?

La sexualidad debe ser educada del mismo modo que se educan otros aspectos de la vida de los jóvenes, pero con sus particularidades propias: debe entenderse como educación para el amor, para la entrega; que facilite a los jóvenes la comprensión de la belleza y la trascendencia del amor conyugal en el matrimonio, la grandeza de la misión de la familia. La educación de la sexualidad no puede separar los aspectos biológicos de los aspectos afectivos, morales y espirituales.

 

114. ¿A quién corresponde la educación sexual?

En primer lugar les corresponde a los padres, que por conocer bien a sus hijos, saben cuál es el mejor momento y el modo para explicarles todo lo relativo a esta materia. Esta es la mejor educación personalizada, que además garantizará el pudor y la delicadeza de sus enseñanzas. La escuela puede cooperar con los padres pero nunca sustituirlos. Los padres deben conocer y autorizar los conceptos que reciban sus hijos en la escuela, particularmente en esta materia.

 

115. ¿Qué opinión merecen los programas educativos que proponen una simple información fisiológica o biológica en esta materia?

Esos programas lesionan la formación de los adolescentes en la medida en que estén separados de los principios morales. Deben estimular a vivir lis virtudes humanas que llevan a un dominio de sí mismo y fomenten el verdadero amor y la castidad.

116. ¿Atenta la práctica de la castidad contra la libertad? De ningún modo, porque la castidad es una virtud que orienta el recto uso de la sexualidad, y su vivencia suele variar según las circunstancias en cada etapa de la vida. En la adolescencia debe ser educada, ya que la corrupción de costumbres comienza frecuentemente por el abuso de la facultad de engendrar, que debe ser orientada hacia el amor, la vida y la fecundidad. De la misma manera que en otras materias los padres y los educadores no tratan a sus hijos o alumnos como animales, tampoco deben hacerlo en este tema. Plantear los aspectos relativos a la sexualidad separados de los valores específicamente humanos y cristianos, lleva a un comportamiento animal, indigno de la condición de hombres y mujeres.

 

117. ¿Deben estar atentos los padres sobre estos aspectos de la educación sexual de los hijos?

Sí, porque Dios les ha encargado la tarea de formar a sus hijos como hombres cabales y como cristianos. Descuidar este aspecto sería faltar a un grave deber y dejarlos, hoy en día, a merced del ambiente de libertinaje que se propaga en nuestro tiempo.

 

12. La participación en la vida de la Iglesia

 

a) Función religiosa de la familia

 

118. ¿Cuál es la misión de la familia en la Iglesia?

La familia está llamada a edificar el Reino de Dios y a participar activamente en la vida y misión de la Iglesia Los miembros de la familia, enseñados por la Palabra de Dios, confortados con los sacramentos y los auxilios de la gracia, e irradiando el espíritu del Evangelio, vienen a ser una pequeña porción viva de la iglesia.

 

119. ¿Qué relación tiene la familia con la fe?

La Iglesia siempre ha enseñado que la familia cristiana es una comunidad creyente y evangelizadora, que testimonia la presencia salvadora de Cristo en el mundo a través de la unidad y fidelidad de los esposos, y la conservación y transmisión de la fe a los hijos.

 

120. ¿Por qué se dice que la familia es evangelizadora?

En la familia los padres deben comunicar el Evangelio a los hijos, pero también pueden recibirlo de ellos. La familia debe transmitir la fe a otras familias y a los ambientes donde se desenvuelve su vida ordinaria.

 

121. ¿Cómo se puede concretar la evangelización en la familia?

Los padres deben dar ejemplo con naturalidad de cómo vivir la vida y las tradiciones cristianas. Los hijos deben saber que sus padres tratan a Dios todos los días, que procuran recibir los sacramentos con frecuencia y asistir a la Santa Misa los domingos y otras fiestas. Que veneran al Papa y a la jerarquía de la Iglesia. También evangelizarán con su ejemplo y su palabra, transmitiendo los valores humanos y cristianos: el amor al trabajo, el sentido de responsabilidad, el respeto a los mayores y al buen nombre de los demás; el amor a la verdad, la sinceridad, la vida sencilla, austera y limpia; el saber compartir con los demás los bienes que tenemos, el ser agradecidos con Dios por todo, etc.: porque todas esas virtudes las vivió Jesucristo.

 

122. ¿Cómo pueden las familias contribuir socialmente a la evangelización?

Las familias son testimonio y fermento de vida cristiana en la sociedad en la medida en que los esposos viven bien las exigencias de su vocación matrimonial. Ese clima de amor y generosidad cristiana facilitará prestar ayuda espiritual o material a otras familias que lo necesiten. También pueden hacerse presentes en las actividades propias de la pastoral evangelizadora de la Iglesia a través de las parroquias o movimientos apostólicos.

 

123. ¿Debe aprenderse el Catecismo en la familia?

Los padres son los primeros iniciadores de la fe en sus hijos. Deben enseñarlos a rezar y comenzar a explicarles las principales verdades contenidas en el Catecismo. La parroquia o la escuela perfeccionara más tarde esa enseñanza. Lo que los padres enseñan en la infancia, tiene una gran importancia para la vida futura de los hijos.

 

124. ¿Es necesario orar en familia?

Jesucristo nos enseñó que "cuando hay dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" (Mt 17, 19). Alabar a Dios, darle gracias y pedirle sus dones forma parte esencial de la vida de una familia cristiana.

 

125. ¿Qué motivos tenemos para orar en familia?

Los motivos son las mismas circunstancias ordinarias de la vida que debemos y podemos referir a Dios: estar juntos en alegrías y dolores; esperanzas y tristezas; nacimientos y cumpleaños; aniversarios de bodas; viajes, alejamientos y regresos; momentos importantes; fallecimiento de personas queridas, etc.

 

126. ¿Quiénes deben iniciar a los hijos en la vida de oración?

Los padres son los principales educadores en la oración. Deben enseñar a sus hijos a orar y a tratar a Dios en ocasiones ordinarias de la vida: al acostarse y al levantarse; antes y después de las comidas; a dar gracias por los beneficios; en la asistencia a la Misa dominical; a celebrar los misterios cristianos: Navidad, Semana Santa, etc.; la celebración de las fiestas de Jesucristo, de la Virgen y de algunos Santos; a orar por las necesidades espirituales y materiales de los demás; etc. La principal educación para la oración será siempre el testimonio de los padres.

 

127. ¿Qué otras oraciones pueden ejercitarse en la familia?

El rezo y la meditación del Santo Rosario, principalmente en familia, han sido especialmente recomendados como una de las más excelentes oraciones para conservar su unidad.

 

128. ¿Qué otras devociones se pueden practicar en las familias?

La presencia de imágenes piadosas en los principales sitios de la vivienda: el crucifijo, imágenes de la Virgen; la imposición del escapulario. En Venezuela hay una costumbre muy cristiana, que es la bendición que piden los hijos a los padres. A la petición de la bendición por los hijos, los padres contestan: "que Dios te bendiga". Es una costumbre que muestra la devoción por los padres y parientes mayores, y que tiene una honda raíz cristiana. Debemos mantenerla y propagarla.

 

b) Gracia de Dios y sacramentos

 

129. ¿El sacramento del matrimonio confiere la gracia de Dios para toda la vida matrimonial?

El sacramento del matrimonio, recibido con las debidas disposiciones, confiere la gracia de Jesucristo que ayudará a los esposos a santificarse en todas las circunstancias de su vida conyugal, porque Dios no nos abandona nunca en nuestra vocación, y el matrimonio es una vocación, un camino hacia la santidad.

 

130. ¿Qué relación existe entre Eucaristía y Matrimonio?

En la Eucaristía el mismo Jesucristo se entrega como alimento, vivificando espiritualmente a los esposos y asemejándolos a Él. La Eucaristía es el sacrificio de la Nueva Alianza, alianza que encarnan los esposos entre sí en la vivencia cristiana de su matrimonio. Además, la Eucaristía es fuente de caridad y vínculo de unidad, virtudes muy necesarias para la estabilidad y armonía de toda la familia.

 

131. ¿Qué relación hay entre el sacramento de la Penitencia y el Matrimonio?

Los esposos y los demás miembros de la familia deben recibir él sacramento de la Penitencia cuando en sus vidas esté presente el pecado o cuando quieran crecer en el fervor y en el amor de Dios. La Confesión es fuente de purificación y de fortaleza, necesaria para afrontar las dificultades de la vida conyugal.

 

b) La preparación para el matrimonio

 

132. ¿Por qué es necesaria una preparación para el matrimonio?

En otros tiempos la preparación para el matrimonio no era tal necesaria porque las jóvenes parejas se hallaban como protegidas por un ambiente naturalmente cristiano, que las defendía En nuestro tiempo se ha dado un cambio cultura fuertemente opuesto al matrimonio y a los valores familiares, y es necesario que los jóvenes aprendan a defender y asumir con responsabilidad su compromiso matrimonial. La verdadera preparación al matrimonio se inicia en la propia familia, que es la primera formadora de los valores humanos y cristianos. Allí se inicia el conocimiento y el respeto de la dignidad del hombre y de la mujer y la grandeza del matrimonio y la familia. Durante el noviazgo debe continuar esa formación que permita a los novios cultivar el conocimiento mutuo y la aceptación y el respeto a las ideas, sentimientos y modos de ser del futuro cónyuge.

 

133. ¿Qué otros aspectos abarca la preparación para el matrimonio? Esa preparación requiere un camino suficientemente largo para que los novios lleguen a la boda con la requerida disposición para la entrega total del uno al otro, que se perfeccionará después durante la vida conyugal. Si el noviazgo no persigue ese objetivo, las expresiones de intimidad que serían propias de los esposos, en el noviazgo son sólo debilidades. Parte importante de la preparación para el amor conyugal y el matrimonio está en el respeto que los novios deben tenerse mutuamente Ese respeto en el noviazgo abarca: las ideas, los modos de ser, la intimidad, los cuerpos y los sentimientos. Ese respeto es una señal de verdadero amor, destinado a crecer y fortalecerse en el matrimonio.

 

134. ¿Exige la iglesia a los novios cierta preparación para recibir el sacramento del matrimonio?

En muchos sitios la Iglesia pide a los novios que van a contraer matrimonio, que participen de un "Curso prematrimonial". En él se deben tratar los aspectos humanos, doctrinales y espirituales que cualquier matrimonio cristiano debe conocer. Los novios deben ver en este curso prematrimonial no sólo un requisito para su boda, sino una ayuda que les facilita recibir digna y provechosamente el sacramento.

 

135. ¿Qué se debe decir a quienes afirman que las parejas deben tener relaciones íntimas previas al matrimonio?

Esas relaciones sexuales, llamadas prematrimoniales, no son una preparación para el matrimonio, sino un pecado grave y un abuso de la sexualidad. Muchas veces esas relaciones son efecto de la debilidad, de un enamoramiento romántico, o sentimental, que está muy lejos del verdadero amor. Los novios, como aún no son esposos y no se pertenecen, no tienen derecho a esa intimidad que puede afectar gravemente su amor y también los derechos de otras personas, y en concreto los del hijo que fruto de esas relaciones puedan concebir. Por otra parte es muy sabido que las relaciones prematrimoniales con frecuencia destruyen el noviazgo y otras muchas veces preparan la infidelidad extra conyugal.

 

136. La preparación para el matrimonio que proporciona la Iglesia ¿tiene otros motivos?

A veces se acude al matrimonio con falta de libertad, o forzando una situación que requeriría, un tiempo de prudente espera, que la preparación previa puede ayudar a discernir. El embarazo, como fruto de relaciones prematrimoniales, puede ser una de las causas que apresure irresponsablemente la boda en parejas que aún no están preparadas ni física, ni emocional, ni espiritualmente para ello. Las estadísticas demuestran que los matrimonios de adolescentes suelen terminar en divorcios muy pronto: tanto más pronto cuanto más jóvenes se casaron.

 

137. ¿Que hacer para evitar esas situaciones?

Los novios deben evitar las ocasiones en que puedan darse relaciones prematrimoniales, permanecer solos mucho tiempo, o en lugares aislados, así como las manifestaciones de ternura que serían propias de los esposos, pues no sólo deben evitar las relaciones íntimas, sino que tampoco deben iniciarlas. Deben saber resistir las presiones del ambiente que impulsan a los novios a vivir como si fueran personas casadas. Y saber que el esfuerzo por vivir limpiamente su amor tendrá la garantía de su duración. Además, siempre hay que pensar que Dios no pide imposibles, y que el noviazgo se puede vivir limpiamente con la ayuda de su gracia, frecuentando los sacramentos y siendo amigos de Dios.

 

c) La celebración del matrimonio

 

138. ¿Qué características debe tener la celebración del matrimonio? El matrimonio cristiano requiere una celebración litúrgica que exprese ante la Iglesia, representada ante unos testigos, la naturaleza sacramental de la alianza conyugal que establece. Los esposos deben saber que expresan las promesas de su alianza ante el mismo Jesucristo representado por el ministro de la Iglesia y los testigos que asisten al matrimonio. La ceremonia de la boda se lleva a cabo una vez aclarado que no existen impedimentos, que dicho acuerdo se realiza responsable y libremente, que se expresa con claridad el consentimiento que realiza la alianza conyugal, y que se observan las formas establecidas por la Iglesia con una ceremonia sencilla y digna.

 

139. ¿Qué manifiesta la celebración matrimonio cristiano?

El matrimonio cristiano manifiesta de modo público que los esposos? Aquel hombre y aquella mujer? Han sido llamados por Dios para establecer libremente una comunidad de vida y de amor que debe ser un camino hacia la santidad En él, se ceden mutuamente el derecho sobre sus cuerpos para realizar los actos propios de la generación y educación de sus hijos. Este derecho es perpetuo y sólo exclusivo de ellos.

 

e) Situaciones irregulares y difíciles en las familias

 

140. ¿Cuáles son las principales situaciones irregulares en la familia? Las principales situaciones irregulares que contradicen el plan de Dios sobre la familia son: el llamado "matrimonio a prueba"; las uniones libres; los católicos unidos sólo por el matrimonio civil; las personas separadas o divorciadas no casadas de nuevo; las personas divorciadas y vueltas a casar; los privados de familia.

 

141. ¿Qué es el "matrimonio a prueba"?

Se llama así a la cohabitación de una pareja que prueba su compatibilidad durante un tiempo, pensando en la posibilidad de contraer posteriormente un enlace definitivo Propiamente hablando, esta "prueba" no se trata de un matrimonio, porque en él se prevé la posibilidad de una futura ruptura; y esto es incompatible con el verdadero matrimonio.

 

142. ¿Qué son las uniones libres?

Son uniones constituidas por un hombre y una mujer que deciden vivir juntos, sin ningún tipo de compromiso entre ellos. Estas situaciones pueden ser fruto de determinadas circunstancias económicas o culturales; de la inmadurez afectiva y sicológica de la pareja, o consecuencia de la búsqueda desordenada del placer. En todo caso estas uniones reflejan una gran inmadurez humana, porque indican que no se es capaz de asumir el compromiso de formar una familia.

 

143. ¿Cómo es posible evitar esas situaciones?

Es necesario averiguar las causas en cada caso para ponerles remedio. En general, es preciso promover la educación de los jóvenes mostrando los grandes bienes de la fidelidad, del matrimonio y de la familia, y la conveniencia de construir hogares estables.


144. ¿Cuál es la situación dentro de la Iglesia de los católicos unidos en matrimonio civil?

Hay que distinguir dos grupos de personas: los que nunca recibieron el sacramento del matrimonio; y los que lo recibieron y se divorciaron para volver a contraer matrimonio civil. Los primeros tienen una situación distinta a las uniones libres, porque aceptan de alguna manera las obligaciones del matrimonio. Se les debe animar a que santifiquen su hogar recibiendo el sacramento del matrimonio, para que sean coherentes con la fe que profesan y el estilo de vida que llevan. En todo caso, no pueden acceder a los sacramentos de la Iglesia mientras perdure esa situación, porque entre católicos el único matrimonio válido y lícito es el sacramental.

 

145. ¿Puede una persona católica divorciarse cuando la convivencia con el otro cónyuge es imposible?

Si la convivencia conyugal se hace imposible por problemas de infidelidad, o de violencia, malos ejemplos para los hijos, etc., el cónyuge inocente puede pedir lícitamente la separación. Pues el otro cónyuge perdió sus derechos?, Pero convendrá que se aconseje previamente con un sacerdote.

 

146. ¿Cuál es la situación dentro de la Iglesia, de las personas divorciadas, que han vuelto a contraer un matrimonio civil?

La Iglesia ruega por todos ellos y desea atenderles como a miembros especialmente necesitados de su ayuda, porque las palabras de Jesús sobre la licitud de su situación son claras: Yo les digo: cualquiera que repudie a su mujer y se una con otra, comete adulterio (Mt 19, 9); y en otro pasaje: el que repudie a su mujer la expone a cometer adulterio, y el que se una con la repudiada comete adulterio (Mt 5, 32). Así pues, deben tratar de resolver su situación: sea investigando la posible nulidad de su primer matrimonio con intención de contraer legítimamente el actual; sea disolviendo la segunda unión civil y tratando de recomponer su primera unión matrimonial; o viviendo con su actual cónyuge, si así lo exigen las obligaciones de justicia adquiridas por los hijos que se tengan, pero sin tener relaciones con él. Sólo en este último caso, cuando ambos viven como hermano y hermana, y quitando toda posibilidad de causar escándalo a otros fieles, podrían participar de los sacramentos. En todo caso deben recibir el consejo de un sacerdote prudente y experimentado.

 

147. ¿Estas personas están separadas de la Iglesia?

De ningún modo. Pueden y deben como todos los católicos acudir a la oración, escuchar la Palabra de Dios, participar de la Misa, y procurar realizar obras de caridad y misericordia.  Pueden también fomentar las iniciativas en favor de la justicia, educar a los hijos en la fe cristiana y cultivar el espíritu y las obras de penitencia. De este modo se disponen también a recibir la ayuda de Dios para regularizar su situación.

 

148. ¿Cuáles son los sentimientos de la Iglesia respecto a los que no tienen familia?

Estas personas son valoradas con afecto y consideración por parte de la Iglesia El Santo Padre, Juan Pablo II, siempre ha animado a que se les abra todavía más la puerta de la Iglesia a las personas que no tienen familia porque la Iglesia es la casa de todos, especialmente de los fatigados y necesitados.

 

Conocerce Mutuamente

Conocerce Mutuamente

Conocer para amar

La mayor aventura en una pareja es conocerse mutuamente

 

Una pareja, totalmente enamorada, me contaba el otro día que para ellos, la mayor aventura de sus vidas había sido conocerse.

Entonces le dije que el principio de la sabiduría - siguiendo la filosofía y la corriente espiritual cristiana y la oriental - era conocerse a sí mismo.


¡Por qué?, me dijeron con cierto aire de inquietud en sus ojos bañados de una preciosa luminosidad.
Muy sencillo, les contesté.


El conocimiento de sí mismo es la autopista para llegar a todas partes con plena seguridad y con el corazón feliz y rebosante de alegría.


El conocimiento de sí mismo es la misma plenitud humana. Una persona que se conoce a sí misma, se convierte en un filtro por el que pasa sólo lo que es digno, loable, bueno y bello. Lo demás se rechaza.


Nuestras relaciones - seguían hablando – marchan muy bien desde el día de nuestro primer encuentro, en el cual comenzamos una carera brillante basada en el conocimiento mutuo.

No hemos tenido decaimientos, ni rupturas, ni desengaños. Andamos por un camino de rosas.
Nuestro conocimiento hace que las espinas que se ocultan tras la belleza de las rosas, no nos pinchen ni hieran nuestras relaciones.


No se trata de un conocimiento intelectual o analítico. Se trata de acercarnos el uno al otro o viceversa con la confianza que engendra el afecto en el marco del diálogo que crea intimidad en nuestras vidas jóvenes.


Nuestros corazones son océanos por los cuales solamente navegan los barcos de la amistad, el conocimiento sincero y el crecimiento de dos enamorados que maduran hasta la sazón.

 

El conocimiento propio constituye un punto clave para la formación y educación del carácter y de los sentimientos de cualquier persona. Además, ese saber lo que realmente nos pasa y por qué nos pasa está muy relacionado con nuestra capacidad de comprender bien a los demás. En este sentido, es muy útil desarrollar la capacidad de observación del comportamiento propio y ajeno: la literatura o el cine, por ejemplo, pueden enseñar mucho también a conocerse a uno mismo y a los demás cuando los autores son buenos conocedores del espíritu humano y saben reflejar bien lo que sucede en el interior de las personas.

Una buena pregunta: ¿Que es el AMOR?

Una buena pregunta: ¿Que es el AMOR?

EL AMOR

"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta".

1 Cor 13, 4-7

El amor es considerado como un conjunto de comportamientos y actitudes, incondicionales y desinteresadas, que se manifiestan entre seres capaces de desarrollar inteligencia emocional o emocionalidad. El amor no sólo está circunscrito al género humano sino también a todos aquellos seres que puedan desarrollar nexos emocionales con otros, por ejemplo, delfines, perros, caballos, etc.

Habitualmente se asocia el término con el amor romántico, una relación pasional entre dos personas con una importante influencia en sus relaciones interpersonales y sexuales mutuas. Sin embargo el término se aplica también a otras relaciones diferentes, tales como el amor platónico o el amor familiar, y también en un sentido más amplio se habla de amor hacia Dios, la naturaleza, la humanidad en su conjunto (lo cual suele asociarse a la empatía), y otros. En la mayoría de los casos significa un gran afecto por algo que ocasiona placer o felicidad a quien realiza la acción de amar.

Filosóficamente, se suele pensar que el amor es el único sentimiento que no posee un sentimiento de polaridad, como es el caso de los demás sentimientos (p.e. paz - guerra). Popularmente suele ser contrastado, evitado o contrarrestado con el odio, desprecio o egoísmo. En la cultura religiosa, el amor suele mencionarse y ser apoyado por su Dios, como es el caso del Islam, el judaísmo e incluso el cristianismo, ya que en la Biblia se presenta una definición del amor, según su cultura de la época:

Actualmente hay otra corriente de pensamiento sobre lo que es el amor. Según algunos estudios realizados por neurólogos y científicos americanos "el amor no se registra como un sentimiento tal y como lo hace el odio o la alegría si no como una necesidad, es decir se presenta de manera muy similar en el cerebro como lo hace el hambre"; volviendo entonces a la definición antigua de que el amor es una necesidad humana como cualquier otra, incluso más importante.

 

Esquema de Contenidos:

1. Amor humano

En el ser humano, el amor es un sentimiento real. En los casos más comunes es el resultado de una emoción basada en la atracción y la admiración de un sujeto hacia otro, que puede ser o no ser correspondido. Ello intensifica las relaciones interpersonales entre un sujeto y otro que, partiendo de su propia insuficiencia, desea el encuentro y unión con aquel que ha juzgado su complemento para su existencia.

Por otro lado, el amor puede ser fruto de un duro trabajo, esfuerzo y pericia, por construir y desarrollar un objetivo, sintiendo verdadera plenitud y felicidad al ver conseguido lo que se ha anhelado y trabajado durante tanto tiempo. Este tipo de amor es el que siente un padre hacia un hijo cuando lo ve ya crecido y capaz de afrontar la vida con plena madurez, imitando al padre en aquellas cosas que le ha transmitido por sabiduría práctica. En este caso, el amor se dirige hacia los principios que han fundamentado el trabajo y han guiado el esfuerzo, es la corroboración de que las creencias por las cuales uno ha luchado, han tenido su recompensa: Lo esperado se ha obtenido.

Por otra parte, existen polarizaciones extremas de la mente manifestando un amor desmedido sin pensar en los límites de uno mismo, pudiendo incluso llegar a poner en peligro su propia existencia o incluso la de la otra persona por estar experimentando un estado polarizado de obsesión. En este caso, el que ama, desea y anhela el bien y la felicidad del ser amado, lo hace por encima de todas las cosas. El dar sin recibir a cambio, el sacrificar y anteponer las necesidades del ser amado por encima de las de uno mismo, sin que uno lo considere como sacrificio sino como oportunidad para prodigar el sentimiento; suele ser considerado una antesala al desequilibrio emocional, pues la persona objeto de nuestra obsesión no tiene porque responder tal como habíamos premeditado su respuesta, no agradecer nuestro esfuerzo y exigirnos aun más. Si bien algunos confunden esa polarización extrema con amor "verdadero" o "sano", y exigen de la otra persona el mismo comportamiento, pudiendo manifestar frustración extrema y como salida a dicha frustración violencia. Por los resultados evidentes en las noticias diariamente, observamos una creciente tendencia a la violencia de género, en la que los psicólogos actuales apuntan a esta patología de obsesión polarizada como principal desencadenante de estos conflictos.

 

Para Erich Fromm el amor es un arte y, como tal, una acción voluntaria que se emprende y se aprende, no una pasión que se impone contra la voluntad de quien lo vive. El amor es, así, decisión, elección y actitud.

El amor es un estado mental orgánico que crece o decrece dependiendo de como se retroalimente ese sentimiento en la relación de los que componen el núcleo amoroso. La retroalimentación depende de factores tales como el comportamiento de la persona amada, sus atributos involuntarios o por las necesidades particulares de la persona que ama (deseo sexual, necesidad de compañía, voluntad inconsciente de ascensión social, aspiración constante de completitud, etc.).

2. Tipos de amor

Por otro lado, en las relaciones del hombre con su medio, el amor puede significar una o más de una de las manifestaciones siguientes del amor, todas ellas relacionadas en mayor o menor grado. Por ejemplo:

  • Amor filial: entre padres e hijos (por extensión entre ancestros y descendientes).
  • Amor fraternal: en su sentido estricto es el afecto entre hermanos aunque se extiende a otros parientes exceptuados los padres y adultos, el amor fraternal nace de un sentimiento profundo de gratitud y reconocimiento a la familia, por emociones que apuntan a la convivencia, la colaboración y la identificación de cada sujeto dentro de una estructura de parentesco, lo mismo que el amor filial, el fraternal es sublimado ya que está fundado en la interdicción del incesto.
  • Amor fraternal hacia los amigos: nace de la necesidad del hombre de socializar.
  • Amor romántico: nace en la expectativa de que un ser humano cercano colme a uno de satisfacción y felicidad existencial. Este sentimiento idealiza en cierto grado a la persona objeto de dicha expectativa, definida en la psiquis.
  • Amor sexual (deseo).
  • Amor al prójimo: nace del uso de la facultad de la mente de empatizar y tolerar.
  • Amor a los animales: nace en la necesidad de sentirse protector de los animales.
  • Amor hacia algo abstracto o inanimado: una idea, una meta, a la patria (patriotismo) o al lugar de nacimiento, al honor y a la independencia (integridad).
  • Amor a los principios: depende de la aplicación de una norma o regla que es "amada". Por ejemplo, el amor al principio de ayudar al débil, a la norma de si/no hacer con otros lo que si/no queremos que ellos nos hagan, etcétera.
  • Amor hacia un dios o una deidad (devoción): Suele nacer en la educación recibida desde la infancia. Considera a Dios como la fuente de todo amor y se basa en la Fe. En la mayoría de los casos, se considera que tras la muerte Dios premiaría de alguna forma a las personas que la correspondiente religión considera virtuosas.
  • Amor autopersonal.
  • Amor platónico.
  • Amor Universal: el que todas las personas pueden llegar a sentir por el medio natural y que los grandes místicos experimentan como Nirvana.

Lo que parece unir todos estos tipos de amor es el deseo consciente o inconsciente hacia alguien o algo o la realización de sus objetivos.

Algunos idiomas, como el griego antiguo, distinguen entre los diferentes sentidos del amor mejor que el español. Por ejemplo, en griego antiguo existen las palabras filia, eros, agape y storge, las cuales significan amor entre amigos, amor romántico o sexual, amor incondicional y amor afectivo o familiar respectivamente, o en latín cupiditas como correspondiente al griego eros (deseo sexual) y caritas como correspondiente al griego agape (empatía, altruísmo). Sin embargo, tanto en griego como en muchos otros idiomas, históricamente ha resultado muy difícil separar los significados de estas palabras totalmente, por lo que es posible encontrar la palabra ágape (amor incondicional) siendo utilizada con el mismo significado que eros (amor sexual o romántico). Sin embargo, algunas terminologías vulgares en español como por ejemplo filito, originado de ’filia, genera jerarquías de seriedad o duración de la pareja.

3. Perspectivas sobre el amor

3.1 Perspectiva biológica

El concepto de amor no es una noción técnica en biología sino un concepto del lenguaje ordinario que es polisémico (tiene muchos significados), por lo cual resulta difícil explicarla en términos biológicos. Sin embargo, desde el punto de vista de la biología, lo que a veces se llama amor parece ser un medio para la supervivencia de los individuos y de la especie. Si la supervivencia es el fin biológico más importante, es lógico que la especie humana le confiera al amor un sentido muy elevado y trascendente (lo cual contribuye a la supervivencia).

Sin embargo, en la mayoría de las especies animales parecen existir expresiones de lo que se llama "amor" que no están directamente relacionadas con la supervivencia. Las relaciones sexuales con individuos del mismo género (equivalentes a la homosexualidad en el ser humano) y las relaciones sexuales por placer, por ejemplo, no son exclusivas de la especie humana; comportamientos altruistas son observados desde individuos de una especie hacia los de otras especies (las relaciones milenarias entre el ser humano y el perro son un ejemplo). Algunos biólogos tratan de explicar dichos comportamientos en términos de cooperación para la supervivencia o de conductas excepcionales poco significativas. A partir de los años 1990 psiquiatras, antropólogos y biólogos (como Donatella Marazziti o Helen Fisher) han encontrado correlaciones importantes entre los niveles de hormonas como la serotonina, la dopamina y la oxitocina y los estados amorosos (atracción sexual, enamoramiento y amor estable).

3.2 Perspectiva psicológica

Tras las investigaciones efectuadas acerca del amor, Robert J. Sternberg propuso 3 componentes:

  1. La intimidad, entendida como aquellos sentimientos dentro de una relación que promueven el acercamiento, el vínculo y la conexión.
  2. La pasión, como estado de intenso deseo de unión con el otro, como expresión de deseos y necesidades.
  3. La decisión o compromiso, la decisión de amar a otra persona y el compromiso por mantener ese amor.

Estos tres componentes se pueden relacionar entre sí formando diferentes formas de amor: intimidad + pasión, pasión + compromiso, intimidad + compromiso, etc.

Por su parte, analizando la preeminencia de una u otra de estas distintas prioridades que motivan los vínculos amorosos, algunos autores como John Lee proponen una serie de arquetipos amatorios.

3.3 Perspectiva histórica y cultural

Si bien el amor está fundado en capacidades y necesidades biológicas como el placer sexual y el instinto de reproducción, tiene también una historia cultural. A veces se atribuye su invención a alguna tradición particular (a los sufis, a los trovadores[2] , al cristianismo, al movimiento romántico, etcétera), pero los vestigios arqueológicos de todas las civilizaciones confirman la existencia de afecto hacia los familiares, la pareja, los niños, los coterráneos, entre otros, por lo cual las interpretaciones que postulan que el amor en general es una construcción cultural específica no parecen fundadas.

Desde el punto de vista cultural, el amor sexual se ha manifestado históricamente hacia las personas del sexo opuesto como hacia aquellas del mismo sexo. Para los griegos y durante el Renacimiento, los ideales de belleza eran encarnados en particular por la mujer y por los adolescentes de sexo masculino. En algunos idiomas, la palabra "amor" no existe.

4. Reseña mitológica sobre el amor: el mito del andrógino

En la mitología griega, eran tres los sexos: lo masculino era en un principio descendiente del sol; lo femenino, de la tierra; y lo que participaba de ambos, de la luna. Y precisamente, como la luna, eran circulares ellos mismos y su manera de avanzar. Eran, pues, terribles por su fuerza y su vigor y tenían gran arrogancia, hasta el punto de que atentaron contra los dioses. Entonces Zeus y los demás dioses deliberaron y se encontraban ante un dilema, ya que ni podían matarlos ni hacer desaparecer su raza, fulminándolos con el rayo como a los gigantes - porque entonces desaparecerían los honores y sacrificios que los hombres les tributaban -, ni permitir que siguieran siendo altaneros.

 

Tras mucho pensarlo, al fin Zeus tuvo una idea y dijo: "Me parece que tengo una estratagema para que continúe habiendo hombres y dejen de ser insolentes, al hacerse más débiles. Ahora mismo, en efecto -continuó- voy a cortarlos en dos a cada uno, y así serán al mismo tiempo más débiles y más útiles para nosotros, al haber aumentado su número. Así pues, una vez que la naturaleza de este ser quedó cortada en dos, cada parte echaba de menos a su mitad, y se reunía con ella, se rodeaban con sus brazos, se abrazaban la una a la otra, anhelando ser una sola por naturaleza. Desde hace tanto tiempo, pues, el amor de unos a otros es innato en los hombres y aglutinador de la antigua naturaleza, y trata de hacer un solo individuo de dos. Así pues, cuando se tropiezan con aquella verdadera mitad de sí mismos, sienten un maravilloso impacto de amistad, de afinidad y de amor, de manera que no están dispuestos a separarse.

De El Banquete de Platón.

El Amor Mutuo

El Amor Mutuo

Autor: P Mariano de Blas LC | Fuente: Catholic.net
La cuestión del divorcio

Marcos 10, 1-12. Tiempo Ordinario.

El amor mutuo entre los esposos, es imagen del amor con que Dios ama al hombre.

 

Marcos 10, 1-12

 
En aquel tiempo Jesús se marchó a la región de Judea, y al otro lado del Jordán, y de nuevo vino la gente donde él y, como acostumbraba, les enseñaba. Se acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, preguntaban: «¿Puede el marido repudiar a la mujer?» Él les respondió: ¿Qué os prescribió Moisés?» Ellos le dijeron: «Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla» Jesús les dijo: «Teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón escribió para vosotros este precepto. Pero desde el comienzo de la creación, Él los hizo varón y hembra. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y los dos se harán una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió, no lo separe el hombre» Y ya en casa, los discípulos le volvían a preguntar sobre esto. Él les dijo: «Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio»

 
Reflexión
Dios hizo el matrimonio para que los hombres encontraran la felicidad en este mundo, pero la triste realidad es que muchos, por no decir demasiados matrimonios no sólo no encuentran la felicidad en él, sino la desesperación, la amargura y el fracaso. ¡Cuántos divorcios, infidelidades, quiebras por ahí, cuánta infelicidad!

 
En el matrimonio, si de algún modo se descubren las causas de los problemas, se podría poner la solución y, ciertamente, hay causas pequeñas que ayudan al fracaso, pero la causa grave, el verdadero verdugo del matrimonio, se llama “egoísmo”.

 
Una gran parte de los hombres y mujeres se casan por amor, pero luego viven el matrimonio con egoísmo. A las órdenes de ese monstruo que devora tanta felicidad en el hombre.

Salta a la vista el contraste entre el noviazgo y lo que sigue después: los novios se quieren, se buscan, se adoran, son capaces de grandes sacrificios por el ser querido, no se aburren, no se cansan y si alguna vez se pelean, con un perdón sincero y lágrimas, restauran el cariño y siguen adelante. Es decir, el amor supera todos los obstáculos.

 
Hay amor y por eso hay soluciones. Pero luego en el matrimonio dan la impresión de que ya no son capaces de perdonar, aceptarse y de seguir adelante a pesar de todas las dificultades del mundo.

Se aburren, se cansan, se hartan y se creen muy justificados echándose la culpa el uno y el otro.
Se casaron por amor, pero ahora viven de egoísmo. El vino bueno del primer amor se ha ido convirtiendo en vinagre.

 
El amor que no se cultiva, que no se estrena cada día, tiende a desaparecer. Alguien dijo: “No me da coraje el haber perdido el amor, sino que se haya ido poco a poco”.
Hay que pagar un precio. Se paga el teléfono y si no te lo cortan, pagas el gas o un día no enciende la estufa, cargas el tanque de gasolina, si no quieres quedarte tirado. Pero, ¿cuánto pagas por recargar tu matrimonio?

 
Impresiona ver los esfuerzos y sacrificios que realizan algunos por llevar un trabajo floreciente, y qué poco o casi nada de empeño ponen por llevar un matrimonio, no digo floreciente, sino un matrimonio con vida.

 
Me atrevo a suponer que su matrimonio y su familia les interesa mucho más que su trabajo.
¿Qué inversión haces cada día para aumentar el capital de felicidad dentro de tu hogar?

¿Estrenas cada día el matrimonio?

¿Desde cuándo no tienes un detalle con tu esposo o esposa?

¿El matrimonio es una fecha relevante para los dos?

¿Te preocupas por dar a tu pareja una agradable sorpresa?

Por ejemplo: en la comida. Cuando están juntos, ¿disfrutan como viejos enamorados o procuran estar lo menos posible en compañía?

 
La pregunta clave para saber si quieres a tu pareja es: ¿Lo que más te importa es hacerlo feliz?
En cuestiones de amor sucede lo que con el dinero: “Cuánto más dinero pongas a producir en el banco, más intereses obtienes. Cuánto más inviertes en detalles, delicadezas, comprensión y en todo lo que se llama amor verdadero, más intereses de felicidad para los dos. Pero si de tu cuenta de ahorros sacas más de lo que inviertes, un día te quedarás en ceros”.

Honradamente, ¿cuánto invertiste ayer en la cuenta el amor?

El matrimonio se estrena cada día. El amor de hoy debe tener la frescura, la fuerza, la delicadeza del primer día. El matrimonio debe tener la fuerza del primer amor.

 El amor que se estrena es maravilloso, es el primer amor. Si tu quieres puedes estrenar cada día tu amor y convertirlo en un día de maravilla.

Las tres dimensiones del Amor Conyugal

Las tres dimensiones del Amor Conyugal

Amor entre esposos: la dimensión desconocida

Autor: Francisco Cardona Lira

Amar es un acto voluntario que nos hace crecer como personas.

Amar al otro, como Dios nos ama, es el desafío del matrimonio hoy.

Conoce las tres dimensiones del amor conyugal: espiritual, afectiva y corporalmente.

Amar es un acto de la voluntad. Es buscar el bien de la persona amada. Es decir, buscar su bien porque es persona, y que como tal tiene un alma, un cuerpo y sentimientos.

El amor es darse, es servicio fecundo, es entrega, es generosidad. Amar es el acto más sublime del ser humano. Es actuar como Dios mismo actúa.

El amor espiritual de los esposos implica dos voluntades que se comprometen y buscan libremente el bien del otro. Dos inteligencias que han de esforzarse por ayudarse mutuamente a alcanzar su mejor bien, su salvación.

La máxima expresión del amor conyugal se encuentra en la intimidad corporal de los esposos, ya que con ella plasman en su matrimonio la entrega total.

NATURALEZA DEL AMOR CONYUGAL

El Papa Juan Pablo II, en su encíclica Familiaris Consortio, nos habla hermosamente del hombre y de la mujer llamados al amor:

“Dios ha creado al hombre a su imagen y semejanza: llamándolo a la existencia por amor, lo ha llamado al mismo tiempo al amor. Dios es amor (1 Jn 4,8) y vive en sí mismo un misterio de comunión personal de amor. Creándola a su imagen y conservándola continuamente en el ser, Dios inscribe en la humanidad del hombre y de la mujer la vocación y consiguientemente la capacidad y la responsabilidad del amor y de la comunión. El amor es por tanto la vocación fundamental e innata de todo ser humano”. (FC 11).

¿Qué es amar?

¡Qué vocación más sublime tiene el ser humano! Está llamado a amar. Pero, ¿qué es amar?.

Amar no es, simplemente, desear el bien de los demás. No basta con desearlo. Hay que buscarlo, trabajar por él. Es hacer un esfuerzo por darme a los que yo digo que amo.

Amar, pues, es un acto de voluntad, no un mero deseo o sentimiento. Y ese acto ha de ser libre y voluntario. Un acto que nazca desde nuestro interior. Que yo quiera buscar el bien de las personas que yo amo.

Si Dios nos ha creado por amor, significa que Él, libre y voluntariamente, ha pensado en cada uno de nosotros, ha buscado nuestro bien, por ello nos ha llamado a la existencia. Además, Dios nos ha llamado al amor. Es decir, nos ha invitado a vivir en el amor, que es Él mismo. Dios es amor.

Dice San Agustín en el libro de sus Confesiones:

Nos hiciste, Señor, para Ti. Y nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en Ti.

¡Qué vocación tan sublime!. Haber sido creados por amor, y llamados a vivir en el amor. Pero Dios no solo ha creado únicamente al hombre y se olvida de él. Sino que, voluntariamente, por amor, lo conserva como persona.

Si Él se olvidara un segundo de sus creaturas, dejaríamos de existir. Pero no, Él, que lo ha creado por amor, se ha comprometido a buscar su bien desde ahora y para siempre. Porque Él es fiel en su amor. Él no deja ni un instante de amar, de buscar el bien, de pensar en el hombre.

Si esta es la naturaleza del amor, podemos deducir cómo ha de ser el amor de los esposos.

El Papa Juan Pablo II nos dice al respecto:

En cuanto espíritu encarnado, es decir, alma que se expresa en el cuerpo, el hombre está llamado al amor en esta totalidad. El amor abarca también el cuerpo humano y el cuerpo se hace partícipe del amor espiritual... En consecuencia, la sexualidad, mediante la cual el hombre y la mujer se dan uno al otro con los actos propios y exclusivos de los esposos, no es algo puramente biológico, sino que afecta al núcleo íntimo de la persona humana en cuanto tal. Ella se realiza de modo verdaderamente humano, solamente cuando es parte integral del amor con el que el hombre y la mujer se comprometen totalmente entre sí hasta la muerte. (FC 11).

Si la persona humana está compuesta de sus tres dimensiones: espiritual, afectiva y biológica; el amor abarcará esta integridad.

La donación amorosa de los esposos comprenderá esas tres dimensiones:

1. AMOR ESPIRITUAL:

El amor ha de ser esa búsqueda generosa, delicada, detallista, por encontrar el bien del esposo o de la esposa. Será un continuo acto de voluntad. Es un compromiso fundamental en la vida conyugal.

Recordemos las palabras del compromiso matrimonial el día de la boda:

“Yo,... , te acepto a ti,... , como mi esposo(a). Y prometo serte fiel en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, y a amarte y respetarte todos los días de mi vida”. (Rito para el Sacramento del Matrimonio).

Ese día se estableció esa promesa mutua de amor, de buscar el bien del otro todos los días de la vida.

El amor espiritual de los esposos, es pues, un compromiso que ha de perdurar toda la vida. Un compromiso de pensar en el otro, como Dios piensa en cada uno. Un compromiso de buscar los medios para que el otro sea feliz y alcance su salvación eterna, que es el mejor bien que es posible buscar para la persona amada.

¡Qué grande es el amor espiritual de los esposos! Dos voluntades que se comprometen y buscan libremente el bien del otro. Dos inteligencias que han de esforzarse por ayudarse mutuamente a alcanzar su mejor bien, su salvación. Ambos serán sujeto y objeto de su amor.

Así serán verdadera imagen del amor divino. Pensarán en el bien del otro. Buscarán ese bien. Se mantendrán en un verdadero acto de amor permanente.

Habrá amor, si hay voluntad de dar. El amor es darse, es servicio fecundo, es entrega, es generosidad.

El que verdaderamente ama, no ama algo “en” el ser amado, sino que lo ama a “él mismo”. Lo ama con todo lo que es, como es, quien es. Amar es el acto más sublime del ser humano. Es actuar como Dios mismo actúa: amando.

2. AMOR AFECTIVO:

El ser humano, en su segunda dimensión, la afectiva, posee los sentimientos, las emociones y las pasiones. Los llamaremos afectos.

Un sentimiento, es una reacción de tipo afectivo que puede ser agradable o desagradable. Por ejemplo: Me gusta ir al campo, estoy triste, no me gusta el color de esa blusa.

Una emoción, es un sentimiento que hace vibrar el cuerpo, conmueve el ánimo, de manera positiva o negativa. Por ejemplo: Me enojo porque no hay agua caliente, aplaudo cuando algo me gusta, me conmueve una película o una situación triste o alegre de una persona.

Una pasión, es un sentimiento que perdura con el tiempo. Es algo que me agrada o desagrada siempre o por mucho tiempo. Por ejemplo: Soy un apasionado de un deporte, semana con semana, año con año, disfruto ese deporte. Me encanta el orden profundamente, o el arrego de las cosas. Me apasiona dar clases o leer.

Los afectos vienen y van. Nunca sabemos cuándo han de llegar o cuándo han de irse. Simplemente, ahí están. Los afectos no son ni buenos ni malos por sí mismos. Su bondad o maldad moral dependen del manejo que la persona humana, libre y voluntariamente, haga de ellos.

De esta forma, cuando se presentan afectos que no me ayuden a alcanzar la vida eterna, que no colaboren positivamente en el cumplimiento de mis compromisos libremente contraídos, he de hacerlos a un lado. Por el contrario, si se presentan afectos que me apoyen para ser mejor, he de aprovecharlos. Es más, he de cultivarlos.

Como el amor abarca a toda la persona, en su dimensión afectiva ha de manifestarse. ¿Cómo? A través de esos afectos que me ayuden a vivir mejor mi entrega conyugal.

El sentimiento básico al inicio de un amor es el enamoramiento. Sentimiento que hace que las dos personas se atraigan mutuamente, se deseen, se agraden. El novio busca las mil y una ocasiones para estar en compañía de la novia. Su cercanía le es grata. Piensa en cómo él se “siente” . Le gusta. Le satisface. El muchacho cultiva con detalles ese afecto. Lo viste de flores, de miramientos, de atenciones. Pero lo hace porque él busca el goce de ese sentimiento.

Ese sentimiento se transforma en algo “emocionante”. Todo su ser vibra atraído por la presencia del otro.

De ahí, brota el amor apasionado. Ese enamoramiento permanente que ha de ser cuidado, alimentado, renovado constantemente, para que no se marchite con el tiempo.

¡Sí!. El amor ha de ser apasionado. Que permanezca ante las embestidas de las dificultades, del desgaste del tiempo, de la rutina. Sólo cuando el amor se convierte en pasión, dará a un matrimonio su estabilidad, su permanencia.

Sin embargo, ese amor apasionado podrá ser egoísta, si el muchacho, la novia, el marido la esposa piensan únicamente en su disfrute personal.

Por eso no se puede desligar al amor afectivo del amor espiritual. Este último buscará el bien de la persona amada. Buscará la felicidad del cónyuge, no el propio disfrute de los sentimientos personales.

Cuando se limita el amor a los afectos, la persona que los siente será el centro de esa relación amorosa. Quedará encerrado en un goce personal, egoísta y particular de los sentimientos gratos que origine. El amor, ese llamado a darse a los demás, a darse al cónyuge con totalidad, a buscar el bien de la persona amada, degenerará en un amarse a sí mismo, en un egoísmo, en una desviación contraria al amor auténtico.

De esta forma, si un matrimonio finca su existencia en un sentimiento egoísta de disfrute personal de cada uno de los miembros de la pareja, tarde o temprano se derrumbará.

El amor espiritual y el amor afectivo, han de ir de la mano. Uno junto al otro, complementándose, para que la naturaleza del amor, esa búsqueda del bien de la persona amada, quede revestida e integrada en una sola pieza.

Así, ese afecto amoroso, ha de ser cultivado con todas las fuerzas de la inteligencia y de la voluntad, con finura de alma, con generosidad. Entonces, la pareja vivirá en un ambiente de ternura, de cariño, de atenciones, de delicadezas mutuas, de... amor del bueno. No desearán el goce personal, sino el gozo de ver al otro feliz.

Si el amor busca el bien de la persona amada, el amor afectivo se convierte en una obligación para los cónyuges: fomentar, cuidar y hacer crecer los buenos sentimientos de la pareja, hasta desembocar en un amor apasionado.

Los sentimientos son el ingrediente que le da sabor al matrimonio. No son la base de éste.

3. AMOR CORPORAL

En las Sagradas Escrituras, en el libro de Tobías, encontramos el siguiente relato, lleno de hermosura:
Tobías se levantó del lecho y dijo a Sara: "Levántate, hermana, y oremos y pidamos a nuestro Señor que se apiade de nosotros y nos salve". Ella se levantó y empezaron a suplicar y a pedir el poder quedar a salvo. Comenzó él diciendo: “¡Bendito seas tú, Dios de nuestros padres… tú creaste a Adán, y para él creaste a Eva, su mujer, para sostén y ayuda, y para que de ambos proviniera la raza de los hombres. Tú mismo dijiste: ‘no es bueno que el hombre esté solo; hagámosle una ayuda semejante a él’. Yo no tomo a ésta mi hermana con deseo impuro, mas con recta intención, Ten piedad de mí y de ella y podamos llegar juntos a nuestra ancianidad”. Y dijeron a coro: “Amén, amén”. Y se acostaron para pasar la noche. (Tob 8, 4-9).

En la constitución pastoral Gaudium et Spes, leemos:

Los actos con los que los esposos se unen íntima y castamente entre sí son honestos y dignos, y, realizados de modo verdaderamente humano, significan y fomentan la recíproca donación, con la que se enriquecen mutuamente con alegría y gratitud. (GS 49,2).

La máxima expresión del amor conyugal se encuentra en la intimidad corporal de los esposos. Es el tercer ingrediente del amor. Es una manifestación integral del amor que ellos se profesan mutuamente. Se aman espiritualmente, afectivamente y, ahora, complementan ese amor con la totalidad de la entrega mutua, por medio de su cuerpo, en un diálogo amoroso, tierno, lleno de entrega y de generosidad.

 El Catecismo de la Iglesia Católica nos dice:

La sexualidad está ordenada al amor conyugal del hombre y de la mujer. En el matrimonio, la intimidad corporal de los esposos viene a ser un signo y una garantía de comunión espiritual. Entre bautizados, los vínculos del matrimonio están santificados por el sacramento.
(CIC 2360).

La entrega total mutua entre los esposos, en toda su integridad como personas, es el sentido más profundo del amor conyugal, sin el cual, cualquier acto dentro de la vida matrimonial carecería de sentido pleno.

Con la intimidad corporal, los esposos plasman en su matrimonio la entrega total. El don de sí adquiere su plenitud. Adquiere, además, la garantía de comunión espiritual. Dos voluntades que libremente se entregan entre sí, conforman esa unidad que las Sagradas Escrituras nos anuncian:

Por eso el hombre dejará a sus padres para unirse a una mujer, y serán los dos una sola carne”. (Gén 2,24).

Fuente: Catholic.net